LA MALDICIÓN DEL RAYO (RELATO)
Alfonsina Martos se quedó viuda de la forma más tonta que pueda uno imaginarse. Formaba ella con Lucio Paz una pareja muy bien avenida. Los dos tenían un buen empleo y, gracias a ello vivían sin pasar estrecheces, e incluso ahorraban algunos euros todos los meses. Pero un ajuste de