Relatos
MI ENTRAÑABLE ABUELA ROSA (segundo fragmento)
Mi abuela disfrutaba enormemente con el protagonismo que había adquirido y explicaba acompañándose de graciosos gestos con sus manos y excitado brillo en sus ojos rodeados de arruguitas: —Pues, hija, me ha pasado lo peor de lo peor. El maldito Maligno que ha entrado en nuestra casa y a partir