AL HERRERO LE GUSTABA EL CANTE (HISTORIAS ANTIGUAS)
Por aquel entonces yo era un mocoso de cara sucia, pantalón corto y camiseta harta de lavados y que nunca crecía a la vez que yo, quedándoseme por ello muy estrecha. Había aprendido, de la vida algunas cosas y reconocía me quedaban millones de ellas por aprender Yo me había