UNA ORQUÍDEA COMO DECLARACIÓN DE AMOR (RELATO)
Para demostrar hasta que elevado punto me gustaba Evita, diré que me gustaba incluso más que las riquísimas tartas de fresa y nata que elaboraba mi diligente madre para cumpleaños y otras fiestas señaladas. Lo muy malo para mí, era que Evita fijaba sus preciosos ojos verdes en chicos que