EL CONQUISTADOR ENCONTRÓ RECIPROCIDAD (RELATO)
Richard Lugones pensaba de sí mismo que era una persona extraordinaria. Aprovechándose de su notable atractivo físico practicaba el divertimento de seducir mujeres que, una vez poseídas por él abandonaba como si fuesen simples productos desechables, sin importarle lo más mínimo el cruel sufrimiento que les causaba su desconsiderada conducta.