VIVENCIAS MÍAS
CONOCÍ A UN VAGABUNDO QUE TENÍA UN PERRO (VIVENCIAS MÍAS)
El vagabundo que se colocaba a un lado de la puerta de pequeño supermercado que frecuentaba yo, no era joven. Debido a lo desaseado y barbudo que iba me resultaba difícil calcularle la edad. Posiblemente estuviese más cerca de los sesenta que de lo cincuenta. Mi curiosidad y mi discreción