UNA MUJER DESESPERADA (RELATO NEGRO)
Por la ventana, cuyas cortinas floreadas habían absorbido tanta suciedad que apenas resaltaban los colores impresos en ellas, entraba una claridad gris, deprimente. La estancia permanecía en silencio. El viejo reloj de pared intentaba llenarlo, unido al acompasado suspirar de la mujer que ocupaba el viejo sofá marrón, deteriorado por