UN TIPO ME DIJO QUE ERA ESCRITOR (RELATO)
Era por la mañana y el bar Miralles se hallaba muy concurrido. Vi un hueco en la barra y lo ocupé, quedándome a la derecha un jubilado llamado Leandro al que no merecía la pena dirigirle la palabra porque, le dijeras lo que le dijeras, su respuesta era siempre encoger