Microrrelato
UN ANCIANO NECESITABA QUE ALGUIEN LO ESCUCHASE (MICRORRELATO)
Lucrecio Padilla había llegado en su poco afortunada vida a la irremediable vejez a la que se había añadido la soledad y una profunda tristeza pues, unas pocas semanas atrás había quedado viudo. Con Eulalia, su esposa, habían tenido tres hijos. Estos hijos abandonaron el hogar, se buscaron el sustento