Historia, Curiosidades y Maravillas del Mundo Antiguo,
non cuenta:
Cinco siglos antes que la Gran Pirámide, alguien en Irlanda construyó un edificio diseñado para atrapar un único amanecer al año.
Newgrange, en el valle del Boyne, se levantó hacia 3200 a.C. Es un enorme túmulo de unos 85 metros de diámetro y 13 de alto, hecho con unas 200.000 toneladas de piedra y tierra, rodeado por 97 grandes bloques de contención, varios cubiertos de espirales y rombos grabados. Un pasaje de 19 metros conduce a una cámara central con bóveda por aproximación de hiladas. Sobre la entrada hay una abertura rectangular, la roof-box, única en la arquitectura megalítica conocida. En los amaneceres cercanos al solsticio de invierno, el sol entra por ella y recorre el pasillo hasta iluminar el suelo de la cámara durante unos diecisiete minutos.
Fue redescubierto en 1699, cuando unos obreros buscaban piedra. La excavación y reconstrucción dirigida por Michael O'Kelly entre 1962 y 1975 confirmó el fenómeno solar en 1967; la fachada de cuarzo blanco actual es una interpretación moderna y sigue siendo debatida.
Hoy se sortean plazas para ver ese amanecer: cada año se presentan decenas de miles de personas y solo entran unas pocas decenas.