UN PINTOR PRODIGIOSO (microrrelato)
Hubo una vez un pintor cuyo extraordinario
talento le permitía crear obras pictóricas
que igualaban la realidad.
En cierta ocasión pintó en el arriate,
situado junto al muro de su casa
de campo un rosal de rosas rojas.
Este rosal parecía tan vivo, que su esposa
admirada por lo real que parecía
lo regaba todas las mañanas junto
a las demás plantas de su jardín.
Un día el prodigioso rosal pintado mostró
su enorme agradecimiento a su creador
dando rosas de verdad, incluida su fragancia,
y convirtiéndose así en la obra maestra
del talentoso artista que lo había creado.
(Copyright Andrés Fornells)