MÁS ALLÁ DEL PLACER (MICRORRELATO)
La penumbra que reinaba en el dormitorio creaba una especie de ambiente mágico para los dos amantes que ocupaban el amplio y confortable lecho. Eran jóvenes, esbeltos y hermosos. El amor que compartían lo manifestaban todavía con el máximo violento, poderoso fervor.
Terminada la primera unión, disfrutaban unos minutos de descanso. Sus cuerpos desnudos, en reposo frente a frente, separados por unos pocos centímetros cambiaban agitados suspiros. Se miraban fascinados por la belleza que veían en el otro, por el ardoroso deseo que compartían. Sus bocas mezclaban el cálido, almizclado aliento de ambos.
La pasión tardó muy poco tiempo en activarlos de nuevo con una llamarada arrolladora, y sus bocas se unieron, sus inflamas lenguas nadaron en la dulzura de lubricantes salivas. Cambiaron cientos de febriles caricias y entablaron una gozosa lucha en la que ambos querían ser, a la vez, vencedores y vencidos.
Jadeos, gemidos, gritos, chasquidos de la unión carnal que culminaron en oleadas, explosiones, convulsiones de placer y, finalmente la rendición, la languidez, el reposo que precede a una próxima resurrección, pues el mutuo deseo aún no los habían saciado totalmente.
Y al mirarse, mientras se recuperaban del esfuerzo realizado para alcanzar la cúspide del éxtasis, se reafirmaron en que el placer les mantenía presos en las eternas, maravillosas redes del amor.
Las sábanas arrugadas, cómplices, con huellas orgásmicas en ellas, cayeron al suelo como blancas, mansas, rendidas cataratas.
(Copyright Andrés Fornells)