MUJERES IMPRESCINDIBLES (MICRORRELATO)

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MUJERES IMPRESCINDIBLES (MICRORRELATO)

 Uno de mis compañeros cuando yo iba al instituto se llamaba Isi (diminutivo de Isidro). Era muy extrovertido y a menudo compartía conmigo sus repentinas ocurrencias. Cierto día, al salir de clase, mientras gozábamos visualmente del sensual vaivén de cintura de una joven que caminaba varios metros por delante de nosotros, él tradujo en palabras lo que estaba pensando:

—Bien mirada, las mujeres, si no fuese por el tema del sexo y la maternidad, no serían imprescindibles para los hombres.

Me lo quedé mirando con ojos críticos y empleando un tono socarrón expuse:

—Mi madre es una mujer maravillosa y, en mi casa es además de eso totalmente imprescindible. Cuando por algún motivo, como tener que pasar un par de días con su padre al que operaron de la vesícula, como sucedió el mes pasado, en nuestra casa se instaló el más absoluto caos. La suciedad y el desorden que vivimos fue absoluto, insoportable. Hasta tal extremo fue así que hasta el Manchas, nuestro gato, y el Martillo, nuestro perro, maullaban y ladraban reclamando su inmediata regreso. Y mi padre y mis hermanos nos unimos a ellos pidiendo al cielo que ella volviera a casa lo más pronto posible.

—Eso es porque sois unos comodones y la tenéis esclavizada —criticó Isi—. En mi casa tenemos una asistenta y una cocinera, y mi madre vive como una reina.

—Vosotros lo tenéis mejor que nosotros. Mi padre es contable y gana una miseria. Tu padre es director de un banco y cuando necesita dinero abre la caja fuete y lo coge.

Isi se enfadó conmigo y, muy exaltado proclamo que su padre era tan honrado como pudiese ser el mío.

Le pedí disculpas por la broma que acababa de gastarle. Desafortunadamente, su padre cometió dos años más tarde un desfalco y terminó en la cárcel.

A partir del día que regresó mi madre de prestarle sus cuidados a su padre, el padre mío, mis hermanos y yo ayudamos a mamá en las tareas del hogar, su breve ausencia nos había despabilado y enmendado la plana a todos.

(Copyright Andrés Fornells)

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