LA SENSIBILIDAD DE UN ROSAL (MICRORRELATO DEDICADO A JESÚS BELMAR)

rosas 1
Un día en que me golpeó muy fuerte la desdicha, me puse a llorar junto a un tiesto donde tenía plantado un rosal de rosas blancas. Esa bella y sensible planta, a la que yo llevaba varios años cuidando con gran cariño y esmero, quiso demostrarme que compartía mi dolor empezando a darme rosas rojas. Al presenciar este asombroso prodigio prendió en mí la esperanza de que otro amor encontraría al que poder ofrecer sus nuevas rosas de pasión.

UN INGENIERO EN ROBÓTICA, UN MAGO, Y EL SUMO HACEDOR (microrrelato)


(Copyright Andrés Fornells)

Reunidos un ingeniero de robótica, un mago y el Sumo Hacedor expuso cada uno de ellos sus obras más relevantes.
—Mi mayor logro —pregonó el ingeniero—, ha sido crear un robot que me hace todos los trabajos que le ordeno y me sale infinitamente más barato que un criado, pues sólo me cuesta la energía eléctrica que consume. Y siento, además, una enorme satisfacción por el extraordinario agradecimiento que me demuestra.
—Pues el mayor logro mío —aportó el mago—, ha sido la creación por medios sobrenaturales de un zombi que solo me cuesta las cenizas de periódicos con las que lo alimento. Y siento, además una enorme satisfacción por lo muy agradecido que me está.
El Sumo Hacedor con gran tristeza expuso:
—Pues mi mayor fracaso ha sido haber creado de la nada a un hombre y a una mujer a los que regalé un maravilloso mundo para que dispusieran de él gratuitamente, y no sólo no me procuran satisfacción alguna, sino que además son muy pocos los que me lo agradecen y encima están destruyendo mi creación.

CARTAS DE AMOR (MICRORRELATO)


(Pintura de Giovanni Bellini)
(Copyright Andrés Fornells)
Una mujer anhelaba con toda su alma que alguien la amara, pero pasaban los años, y sus anhelos nunca se cumplían, pues nadie la amaba. Por fin creyó haber encontrado lo que tanto necesitaba, escribiéndose cartas de amor a sí misma.
Las cartas que se escribió eran tan bonitas, tan extraordinariamente cargadas de sentimiento, tan sublimes, que la mujer terminó enamorándose de ella misma y, mirándose en el espejo le decía, encendida de pasión, a la imagen que veía reflejada en la superficie azogada:
—¡Que hermosa eres, mujer! ¡Que digna, que merecedora de que yo te ame como te amo, con toda mi alma, con verdadera locura!

COPLAS ANDALUZAS MARAVILLOSAS

COPLAS ANDALUZAS MARAVILLOSAS

MANOLO CARACOL

Manolo Caracol fue el nombre artístico de Manuel Ortega Juárez, cantaor de flamenco, nacido el 9 de julio de 1909 en Sevilla y muerto en Madrid el 24 de febrero de 1973 en un accidente de tráfico en Aravaca, en la carretera de La Coruña.

Proveniente de una larga estirpe flamenca, era tataranieto de «El Planeta», uno de los primeros cantaores de flamenco de los que se tiene noticia.

Empezó a cantar desde muy joven, y en 1922 obtiene un premio en el Concurso de Cante Jondo de Granada, organizado entre otros por Manuel de Falla y Federico García Lorca. Tras ganarse la vida cantando en fiestas privadas, comienza su participación en espectáculos y películas, normalmente formando pareja artística con Lola Flores. Durante esta etapa adquirió una gran popularidad. En 1963 inaugura el tablao Los Canasteros, al que dedicaría el resto de su vida. (Sacado de Wikipedia)

Placa en recuerdo del tablao Los Canasteros.

Aunque era un cantaor bastante largo, entre sus palos más populares se encuentran el fandango y la zambra. Revolucionó el flamenco acompañando sus cantes de una orquesta o de un piano.

LETRA DE LA CANCIÓN LA NIÑA DE FUEGO, UNA DE SUS MÁS FAMOSAS

En tus ojos negros

hay lágrimas puras,

de esas que profesan

tu buenaventura.

La niña de fuego te llama la gente,

y te están dejando que mueras de sed.

 

¡Ay niña de fuego, ay niña de fuego!

Dentro de mi alma yo tengo una fuente

para que tu culpa se incline a beber.

¡Ay niña de fuego, ay niña de fuego!

 

Mujer, que siente y padece

te ofrezco la salvación,

te ofrezco la salvación

y el cariño ciego

de una mujer buena que te

compadece, dentro de mi alma

yo tengo una fuente para que tu culpa

se incline a beber.

¡Ay niña de fuego, ay niña de fuego!

 

En tus ojos negros hay lágrimas puras,

como una promesa de buenaventura.

La niña de fuego te llama la gente,

y te están dejando que mueras de sed.

 

¡Ay niña de fuego, ay niña de fuego! (x2)