EL SEÑOR DE SIPÁN ( SUPERSTICIONES, MISTERIOS Y MAGIAS)


El Señor de Sipán fue un gobernante Mochica del #AntiguoPerù. Vivió entre el 200-300 d. C. y su tumba fue hallada al norte del Perú en 1987.
En total, las ruinas ocultaban más de 1,2 toneladas de oro, 80 kilos de lapislázu-lis, turquesas y otras piedras semipreciosas, 600 kilos de piezas de plata, 19 cuencos de cobre decorados con figuras de animales y cientos de piezas de bronce.
Imagen: Museo Tumbas Reales de Sipán

JAMÁS ENTENDERÉ A LAS MUJERES (MICRORRELATO

MUJERES(Copyright Andrés Fornells)

Yo creía que Pepi y yo estábamos, como se dice en términos vulgares, a partir un piñón los dos. Sobre todo después de una noche en que ambos, con la complicidad de una cama muy acogedora y sólida, nos consumimos igual que una vela prendida por los dos cabos a la vez.
Al despedirnos, con el lucero del alba colgado como si fuera una bombilla cualquiera de un cielo todavía emergente, tirando a rosa, ella me dijo:
—Amor, siento por ti la más intensa llama de pasión que jamás, por hombre alguno, haya sentido una mujer.
Embelesado le respondí que yo sentía lo mismo por ella.
Al día siguiente, Pepi se casó con otro. Fue a partir de esta imperdonable conducta suya que yo comencé a repetir, obsesivamente:
—¡Jamás entenderé a las mujeres!

Moraleja: No es justo generalizar, pero lo hacemos.

ME GUSTA… (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
Me gusta ese primer rayo de sol que por la mañana me da en la cara. Me hace cerrar un momento los ojos, sonreír y pensar: ¡Qué hermosa es la vida!
Me gusta salir a la calle y cambiar saludos con la gente conocida. Llegar al semáforo y mirar las caras de los transeúntes que esperan aparezca la luz verde, aunque ellos no me miren a mí. Comprarle un cupón al ciego de la esquina que termina con la cifra de los años que tiene mi amada.
Me gusta llegar a la casa de Mary, que me abra la puerta su madre, cambie unos buenos días conmigo y ella te grite en tono jocoso:
—¡Mary, ha llegado el pesado de tu chico!
Me gusta escuchar tus pasos rápidos descendiendo la escalera, el beso que le das a tu madre, y el ímpetu con que te arrojas a mis brazos, que te cierran contra mi pecho para que tu corazón y el mío se arrullen.
Me gusta caminar contigo hundiendo los pies en la arena de la playa y llegados allí donde no hay nadie, que tú te comas el amor de mi boca y yo comerme la miel de la tuya.
Me gusta recordar que nos seguimos amando igual que aquel primer día en que, con voz temblorosa de emoción nos dijimos, los dos a la vez: ¡Te amo!
—Me gusta… Me gusta estar en el mundo, ¡el lugar más hermoso de cuantos existen en el universo!
Si les ha entretenido un poco este modesto y breve comentario mío, tal vez le guste leer mi libro “MADRE LEÍA NOVELITAS DE AMOR”. Capítulos gratis en este enlace:  https://www.amazon.es/Madre-le%C3%ADa-novelitas-Andr%C3%A9s-Fornells/dp/1549582801