UN NIÑO MUY CRÉDULO (MICRORRELATO)

NIÑO muy credulo

 

(Copyright Andrés Fornells)

Al ratito de haberle dicho su madre, con imprudencia muy convincente, que cuando se desea algo con todas las fuerzas es posible conseguirlo, el niño sentado delante de su pequeño escritorio de plástico cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas:
—Quiero que aparezca ahora mismo una mariposa bonita.
Abrió los ojos y quedó maravillado pues acababa de conseguirlo, ya que  una mariposa muy bonita justo entró en aquel momento por la ventana abierta de su cuarto.
—¡Oh, es verdad lo que me dijo mamá! —exclamó encantado.
La estuvo contemplando con ojos brillantes de ilusión hasta que el pequeño lepidóptero consiguió salir por el mismo sitio que había entrado.
—Oh, ahora quiero que aparezcan diez euros para poder ir al cine —entusiasmándose.
Su madre, que había escuchado este deseo suyo desde el otro lado de la puerta, arrepentida en parte de haber afirmado algo que no era apropiado para la corta edad de su hijo, entró en su cuarto y le dijo incapaz de matarle la ilusión:
—Coge tu abrigo que te voy a llevar al cine. Y con respecto a lo de que si se desea algo con todas las fuerzas se consigue, quiero que tengas en cuenta que esto ocurre solo alguna que otra vez.
—Pero acaba de ocurrirme dos veces, mamá —argumentó el pequeño convencido de que era así.
—Ya, pero la próxima vez es muy posible que no funcione.
Llegados al cine el niño la pidió una bolsa de palomitas. Su madre se la compró y el niño siguió creyendo que siempre que deseara una cosa con todas sus fuerzas lo conseguiría, pues esto era lo que acababa de ocurrir de nuevo. Fue ésta la última vez que le funciono esta fórmula que él creyó mágica y el desengaño le costó lágrimas y descubrir la caprichosa existencia de la casualidad, que nada tiene que ver con el deseo, aunque pueda coincidir con él alguna vez.

ENTIENDO, ALMORZÓ USTED PESCADO (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
—¿Cree usted que, el papel, sobrevivirá a internet?
—Sin la menor duda. Nadie querrá limpiarse el trasero con una pantalla.
—Pobres árboles, quizás serán ellos los que no sobrevivirán.
—Ahí podría yo darle la razón. Pero no se preocupe, los suplirán con el plástico.
—¡Uf, plástico por todas partes! ¿Cree usted que terminaremos comiendo plástico?
—Ya lo estamos haciendo.
—Entiendo. Almorzó usted pescado.
—Exactamente.

MI POBRE CORAZÓN HACE LO QUE PUEDE (MICRORRELATO)

saltar

 

 

 

 

 

 

 

(Copyright Andrés Fornells)

Muchas mañanas, al despertar, agudizo al máximo el oído y, aunque me cuesta, soy finalmente capaz de escuchar los latidos de mi corazón y, tiernamente agradecido, le digo:
—Gracias amigo por seguir funcionando a pesar de lo muchísimo que te he exigido siempre y te sigo exigiendo.
Y no sé si será chochez mía, pero me parece percibir como un leve aceleramiento suyo que me suena a milagroso canto a la vida. Y entonces le digo, le suplico, le ruego:
—Sigue sacrificándote un poco más por mí, querido amigo, que todavía me quedan un par de cosas importantes por hacer y, después de haberlas hecho podremos tú yo dedicarnos a descansar.
Una mañana, uno de mis hijos me escuchó decir esto, sin yo saberlo, y lo encontré llorando cuando llegué a la cocina. Y por la mirada tan triste que me dedicó supe que estaba llorando por mí. Ese día, mi cansado corazón más que latir cantó como si fuera un pájaro joven, y es que no existe nada más rejuvenecedor que el cariño de los tuyos.

UN NIÑO MUY TRAVIESO (MICRORRELATO)

niño-travieso

(Copyright Andrés Fornells)

El niño se había ganado merecida fama de muy travieso. Podían decirle mil veces que los yogures que había en el frigorífico eran para toda la semana, que él, al menor descuido de su controladora madre, se los comía en un día; le escondía a ella las llaves del coche para que se volviera loca buscándolas; la pipa a su abuelo, la dentadura postiza a su abuela, el chupete al bebé, etc.
Un día apareció roto en la pequeña sala de estar un bonito jarrón que su madre tenía en gran estima y, al recibir la terrible regañina suya por esta causa, el pequeño se defendió lloriqueando:
—No lo he roto yo… No lo he roto yo… Lo ha roto el demonio.
—Eso es lo que más me indigna de ti —reprobó su madre, furiosísima—, que niegues la evidencia. ¡Castigado dos días sin ver la tele!
Pero la bronca más enorme fue cuando apareció roto el televisor y el niño, al recibir de su madre una colosal regañina, la mayor venida de ella hasta entonces, volvió a decir que aquel estropicio lo había hecho el demonio.
—Si no me crees pregúntaselo… —reclamó entre profundos sollozos.
La madre llevada de la desesperación y de la cólera masculló
—¿Has roto tú el televisor, demonio?
Repentinamente el maligno se materializó delante de ella y en tono desafiante la dijo:
—Lo demás que se ha roto en esta casa, no; pero el televisor sí lo he roto yo, ¿pasa algo, señora?
La buena mujer no pudo contestar nada porque la dio un soponcio que la privó de todo conocimiento. El niño se encaró entonces con el diablo y le reprochó:
—Oye, cornudo, no sigas haciendo cosas malas en mi casa porque soy yo el que pago las consecuencias de las tuyas y de las mías.
—Pues entrégame tu alma
—Cuando tú me entregues la tuya, tío feo.
El demonio, que se creía un adonis, ofendido por la desconsideración que el niño le había demostrado, jamás volvió a aparecer en aquel dulce hogar. El chiquillo, compadecido de su madre, que en la caída se había hecho un chichón del tamaño de un coco y roto el tabique de la nariz, dejó de cometer travesuras y a partir de entonces ella pregonó a este respecto: “Créanme ustedes, no hay demonio que por bien no venga”.

SEMANA SANTA, TOLERANCIA, RESPETO Y RELIGIOSIDAD (ACTUALIDAD)


(Copyright Andrés Fornells)
Creo que una forma de intolerancia y arrogante falta de respeto es ir en contra de todo aquello en lo que no se cree, por considerar, quien así obra, que es dueño de la verdad absoluta e indiscutible. Hablo así refiriéndome a todos los que, sin más argumentos que su laicidad, su ateísmo o su agnosticismo, no son capaces de ponerse en el lugar de otros, respetar sus creencias en vez de atacar y condenar porque no les gustan, porque no las comprenden o porque no las comparten, celebraciones como la Navidad, Semana Santa y otros eventos de marcada religiosidad.
Queridos seres humanos, os recuerdo que frente a las numerosas personas que no creen en dios alguno, existe otro enorme número de personas que sí creen en el suyo, en su dios, por lo tanto, merecen el mismo respeto, estos segundos, que aquellos primeros.
Que nadie celebre lo que no quiera celebrar, pero que nadie se meta tampoco con quienes sí quieren celebrar historias que tienen por verdaderas y las aman.
Aceptemos asimismo que algunas de estas fiestas de origen cristiano hay mucha gente que las celebra más por tradición que por religión. Allá cada cual. El derecho a la elección es incuestionable. La libertad individual fue una de nuestras mayores conquistas y tenemos total derecho a practicarla.
Y para finalizar esta insignificante reflexión mía, hagamos todos muy buen uso de la tolerancia y el respeto a los que difieren, discrepan de nosotros, ejerciendo estas dos virtudes que acabo de nombrar y que, si no lo están ya, merecen estar entre las primordiales e imprescindibles. ¡Felices días presentes y futuros a todos, todos, todos!

NOTRE-DAME Y LOS FRANCESES (MICRORRELATO


FoTo de “LA OPINIÓN)
(Copyright Andrés Fornells)
Hay bastantes cosas por la que todos deberíamos admirar a los francesas (he dicho bastantes, no todas las cosas, quede esto claro. En el momento mismo en que los parisinos supieron el desastre que se estaba produciendo en su maravillosa catedral, que visitan unos 13.000.000 de personas todos los años, formaron una cadena humana que consiguió salvar un buen número de las obras más antiguas y valiosas que contenía su catedral en llamas.
Hasta ahora, unos pocos franceses capitalistas han reunido ya 750. 000.000 de euros para que se reconstruya esta extraordinaria joya arquitectónica que cuenta con nueve siglos de antigüedad.
Todos los dirigentes de partidos políticos, incluidos los más más extremos, han lamentado esta colosal desgracia, y ninguno, tenga creencias religiosas o no, ha dicho una sola palabra en contra de este grande e inigualable monumento del cristianismo. El presidente de la nación ha tranquilizado a la población poniendo incluso una fecha de recuperación que puede pecar de optimista: 5 años.
No quiero ni imaginar lo que ocurriría en otras naciones donde los laicos están saturados de odio, porque no me extrañaría que se alegrasen de la ruina acontecida, por no sentir respeto por nada de lo que otros aman y ellos aborrecen.

LAS LLAMAS NO RESPETAN A LAS MARAVILLAS (ACTUALIDAD)

(Copyright Andrés Fornells)
Esto fue hasta ayer mismo, NOTRE-DAME: La catedral de París una de las más importantes obras del gótico. Destacaban en ella su espectacular rosetón y sus bien conservadas gárgolas. Subir a la parte superior de sus torres nos permitía contemplar una espléndida perspectiva de París. En verano solía haber colas tan largas que quienes deseaban visitarla podían caer en la desesperación por la agotadora espera a la que se veían obligados. Aparte de esta famosísima catedral, allí en la isla de la Cité, nació la ciudad de París con el asentamiento de la tribu de los Parisii. Su parte trasera abrazada por un pequeño parque y el Sena la hacen uno de los parajes más bonito y relajante de la ciudad.
Víctor Hugo, entre otros muchos, nos la dio a conocer a quienes vivíamos lejos de ella, a través de una historia de amor imposible, la de Quasimodo y la gitanilla Esmeralda. Ayudemos todos, dentro de nuestras posibilidades, para que esta maravilla, patrimonio de la humanidad, pueda ser reconstruida.

HALLAZGO EXTRAORDINARIO (MICRORRELATO)

COLA

 

 

 

 

 

 

(Copyright Andrés Fornells)

Mi amigo Abelardo ligaba menos que el agua y el aceite. Mi amigo Abelardo había terminado sus estudios y conseguido el título de ingeniero químico. El trabajo estaba muy mal y no encontraba empleo. Esto no le preocupaba mucho porque a sus padres no les importaba seguir manteniéndolo y preocupándose por él igual que cuando era niño. Lo que sí preocupaba a Abelardo era que, por ser él más feo que Picio, ligaba menos que su Santidad. Algunos desalmados se burlaban de él, actitud que también molestaba mucho a Abelardo.
Decidido a cambiar una situación que le hacía desdichado, Abelardo se pasó muchos días y muchas noches haciendo pruebas en un pequeño laboratorio que se había montado en el interior de una caseta situada en el jardín del pequeño chalé donde vivía con sus padres.
Hoy estoy haciendo cola delante de la verja del jardín de ese chalé. Tengo delante de mí a más de doscientas personas jóvenes. Todos estamos aquí para comprarle a Abelardo una colonia que él ha inventado. Colonia que te la pones, sales a la calle e inmediatamente tienes a media docena de mujeres siguiéndote y pidiéndote les hagas el favor de amarlas. Y si eres mujer, funciona lo mismo, puñados de hombres detrás de ella rogándole exactamente lo mismo.
El que no quiera creer esto, que no lo crea. Los doscientos y pico que estamos aquí haciendo cola sí lo creemos.
—¡Eh, eh! ¿Dónde vas tú? Ponte en la cola como todos los demás, que prisa la tenemos todos. El fin de semana empieza mañana y todos sabemos lo que es la necesidad.
Un montón de voces se unen a la mía. El que pretendía colarse no lo ha conseguido.

DECLARACIÓN DE AMOR (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
Yo era un tipo de persona que
se conformaba con lo que tenía.
Un tipo de persona que nunca pedía nada.
Que estaba contento con lo que recibía.
Esto fue antes de conocerte.
Porque cuando te conocí
le pedí a la vida que me diese
todo el tiempo del mundo
para poder pasarlo junto a ti.
Y se lo pido insistentemente todos los días.
De momento la vida está siendo
generosa conmigo y me hace caso.
Infinitas gracias, vida,
tú sabes bien cuanto la quiero.