POR CONSIDERAR SAGRADOS A LOS GATOS PERDIERON SU REINO (SUPESICIONES, MISTERIOS Y MAGIA)

POR CONSIDERAR SAGRADOS A LOS GATOS PERDIERON SU REINO

(Copyright Andrés Fornells)

Cambises II, rey de Persia de la dinastía aqueménida, sintió la irresistible ambición de apoderarse de Egipto. En aquel tiempo Egipto estaba gobernado por Psamético III, que heredó el trono de su padre Amosis II.
Cuando Psamético III se enteró de lo que planeaba hacer el monarca persa pensó enseguida en una alianza con los griegos, alianza que no pudo realizar porque Fanes de Halicarnaso, comandante de los mercenarios griegos asentados en Egipto se habían pasado al bando persa. La batalla decisiva entre los dos ejercito se libró frente a las puertas de la ciudad de Pelusio, en el año 525 a.C.
Además de la superioridad en numero y armas del ejercito persa, a la inexperiencia del joven faraón jugó un papel muy importante el hechop de que los egipcios consideraban a los gatos como manifestaciones de la diosa Bastet, y por lo tanto sagrados.
Sabedores de esto, los persas añadieron a su habitual equipo de campaña todos los gatos que pudieron capturar. Durante el enfrentamiento de ambos ejércitos, los egipcios lucharon contra sus enemigos con la desventaja de evitar hacerles daño a los felinos. Viéndose perdedores de esta desigual lucha, los egipcios se refugiaron en Pelusio.
El rey Cambises II siguió utilizando la misma estrategia arrojando gatos hacia la fortaleza obligando a los arqueros egipcios a disparar sus flechas con mucho cuidado para no herir a los felinos. Por esta desventaja, además de la desigualdad de fuerzas a favor de los asaltantes, Pelusio cayó en manos de Cambises II, y también corrió igual suerte Menfis. Al ser totalmente derrotado Psamético III, él fue el último faraón de la dinastía XXVI de Egipto, Cambises III fue coronado faraón y con el comenzó la dinastía persa.