UNA GOTA DE HUMOR (CLXII) MICRORRELATO


Un salón muy lujoso ornamentado con valiosos cuadros y muebles. Dentro de él un respetuoso mayordomo acaba de traerle a su elegante y acaudalado señor un servicio de té. El serio rostro del servidor evidencia sabiduría e inteligencia. El rostro de quien es atendido por él muestra capricho, tedio y
Cierta mañana Anita Lucero se estaba bañando en el mar sin tener en cuenta el peligro que representaba el fuerte oleaje que había. Estrenaba bikini. La parte baja del mismo se ataba a los lados de las caderas y la parte superior a la mitad de la espalda. De repente
El vagabundo que se colocaba a un lado de la puerta de pequeño supermercado que frecuentaba yo, no era joven. Debido a lo desaseado y barbudo que iba me resultaba difícil calcularle la edad. Posiblemente estuviese más cerca de los sesenta que de lo cincuenta. Mi curiosidad y mi discreción
Nuestra abuela Rosa nunca se perdía las noticias de las nueve de la noche. La presentadora que las daba entonces, a mi abuela le caía muy bien porque se parecía a su prima Elvira con la que, cuando ambas eran jóvenes, se reían muchísimo jugando a darse tirones de los