UNA GOTA DE HUMOR (490) MICRORRELATO


Nosotros vivíamos en un barrio pobre de la ciudad. Los chiquillos, a la salida del colegio jugábamos en la calle y, cuando nos aburríamos nos peleábamos, actividad que era muy divertida para los que gritaban animando a uno u otro contendiente, y que siempre terminaba cuando uno de los dos
Hombres, agradeced que tengáis una esposa que os da, por las noches, de comer lo mismo siempre. Agradecedlo porque ella sigue en casa, con vosotros, y no ha cometido la infidelidad de haberse ido con otro. * Mujeres, agradeced el hecho de tener un esposo vago que está tumbado en el
Desde tiempo inmemorial casi todos los gobiernos de este desdichado y contaminadísimo planeta llamado Tierra, emplean espectáculos circenses, deportivos o macabros para mantener a sus pueblos distraídos, ignorantes, divididos y alejados de la cruda realidad que los rodea. Y mientras las gentes de estos desdichados pueblos discuten, acusan, defienden o
Lucrecio Padilla había llegado en su poco afortunada vida a la irremediable vejez a la que se había añadido la soledad y una profunda tristeza pues, unas pocas semanas atrás había quedado viudo. Con Eulalia, su esposa, habían tenido tres hijos. Estos hijos abandonaron el hogar, se buscaron el sustento