EL OLVIDO PROFUNDO (POEMA)
EL OLVIDO PROFUNDO
Turbia niebla me extravía el corazón.
Sucia la corriente del río de mi pasión
Que arrastra los amores desgraciados
Hacia las tristes profundidades del olvido.
EL OLVIDO PROFUNDO
Turbia niebla me extravía el corazón.
Sucia la corriente del río de mi pasión
Que arrastra los amores desgraciados
Hacia las tristes profundidades del olvido.
El niño se llamaba Toni, y su perro Aristóteles. Toni había sido educado en la religión cristiana. “Aristóteles” había sido educado, más o menos, por Toni. Los padres de Toni trabajaban los dos y dejaban a su hijo y al can, frecuentemente, solos en casa durante muchas horas. Durante esos
Domingo soleada por la mañana. Céntrico parque de la ciudad. Mucha gente disfrutando la agradable temperatura primaveral del día. Dos mujeres jóvenes de detienen a charlar. Una de ellas lleva un niño de corta edad cogido de la mano. La animada conversación que ellas mantienen aburre al pequeño. Gira la
Era domingo y había amanecido con un cielo enfadado castigándonos con un auténtico diluvio. El agua golpeaba con violencia la ventana de la pequeña cocina, lugar donde yo me hallaba en aquel momento, formando regueros líquidos que me enturbiaban la visión de las feas moles de edificios mal construidos que