UNA GOTA DE HUMOR (CCCLIV) MICRORRELATO


Elena era una joven bella, dulce y extremadamente afable. Muchos jóvenes la pretendían y le confesaban sus apasionados sentimientos. Ella les agradecía sus atenciones y sus halagos con amables sonrisas y disculpas: —Apreció infinitamente el cariño que te despierto, pero no puedo corresponderte porque no eres el que mi corazón
—Nene, esta noche voy a cazar un grillo ahí en los jardines de la placita de las Tres Farolas. ¿Quieres venir conmigo? —¿Para qué quieres tú un grillo, abuelo? —Le haré una jaulita, lo colocaremos ahí en el balcón de la casa, y nos servirá de termómetro. —Pero qué dices,
Los parques han tenido, siempre para mí, una poderosa atracción. Seguramente porque dentro de las grandes urbes son islas de paz, verdor y se respira menos contaminación. Era día festivo, yo no tenía que ir a trabajar y por eso podía estar paseando por el Parque Central de mi ciudad.
Nosotros vivíamos en un barrio pobre de la ciudad. Los chiquillos, a la salida del colegio jugábamos en la calle y, cuando nos aburríamos nos peleábamos, actividad que era muy divertida para los que gritaban animando a uno u otro contendiente, y que siempre terminaba cuando uno de los dos