UNA GOTA DE HUMOR (CLVI) MICRORRELATO


Era de noche. Noche triste y lúgubre. Negros nubarrones cubrían el cielo. Hacía muy pocos minutos que había dejado de llover torrencialmente. Una farola lejana espejeaba, con su mortecina luz, los charcos formados en el enlosado desigual. El aire olía a humedad y a contaminación. Reinaba un silencio sepulcral. Ni
—Merceditas, creo que deberíamos casarnos. —¡Maldita sea has tardado veinte años en pedírmelo! —Es que te he estado estudiando todo este tiempo, teniéndote a prueba, y por fin he llegado al convencimiento de que eres la mujer que me conviene. —¿Pues sabes qué te digo? Te digo que yo también
En aquel tiempo el Señor le habló a Noé y le dijo: Dentro de 6 meses haré llover cuarenta días y cuarenta noches, hasta que toda la tierra sea cubierta de agua y toda la gente mala sea destruida.» Pero quiero salvar a los buenos y a dos criaturas de
A Martita Sánchez la quería yo más de lo que la luna protege a los amantes. Lo malo era que ella, cuando yo le declaraba lo muchísimo que la quería, dudaba de mis sentimientos y encogía los hombros como hace mi tío Romualdo cuando su mujer le dice que es