SOBRE LOS SEDUCTORES OJOS FEMENINOS (MICRORRELATOS)


Por la ventana, cuyas cortinas floreadas habían absorbido tanta suciedad que apenas resaltaban los colores impresos en ellas, entraba una claridad gris, deprimente. La estancia permanecía en silencio. El viejo reloj de pared intentaba llenarlo, unido al acompasado suspirar de la mujer que ocupaba el viejo sofá marrón, deteriorado por
Hubo una vez un mundo cuyos pobladores fueron deteriorando los modélicos principios que les inculcó el Rey del Universo, su extraordinariamente generoso y ejemplar creador. Este prodigioso creador regresó siglos más tarde a comprobar si aquellos a quienes les había regalado la vida y todos los demás miríficos, impagables bienes
Gertrudis se casó con Roberto a pesar de saber que con ello destrozaba el corazón a Luis, locamente enamorado de ella. Gertrudis era bella y ambiciosa. Roberto era rico. Luis era pobre. Gertrudis, antes de que Roberto apareciera en su vida había disfrutado de locas, salvajes, agotadoras sesiones de cama
La noche estaba vestida de deslumbrante luna llena. Los dos se hallaban solos en un pequeño jardín. La envolvente fragancia de las flores perfumaba el aire. Ella era una hermosa asesina profesional. Él era un juez incorruptible, que siendo todavía muy joven se había ganado ya con su ejemplaridad y