LA ESTRATEGIA DE UNA CHICA ENAMORADA (RELATO)
Aurorita González era una joven que, encantos aparte, siempre supo lo que más le convenía y obrado en consecuencia. A los dieciocho años conoció a Roberto Piñones en una heladería donde ambos acababan de comprar dos helados iguales. Se miraron con simpatía, y él dijo: —Los de turrón y vainilla