UNA GOTA DE HUMOR (LXXXVI) MICRORRELATO


Cuando ella le dijo que se había cansado de la muy larga relación que ambos mantenían, que se había cansado de amarle y había decidido que no se volvieran a ver nunca más, él sonrió valientemente, ocultando que se le estaba rompiendo el corazón, y respondió: que muy bien, que
Se trataba de un inmueble viejo, pero sólido, con esa solidez que tenían los edificios en los que se emplearon materiales de calidad en su construcción. Este inmueble tenía un gran problema: los vecinos de los diecisiete apartamentos que lo componían no se llevaban entre ellos bien del todo, y
En la importantísima asignatura del amor, puede ser mayor la equivocación de empezar demasiado tarde, como la de empezar demasiado pronto. Por esto al primer síntoma que uno note sobre esta necesidad amorosa, lo más aconsejable es comenzar inmediatamente su estudio. Luego de estudiado entusiastamente, dependerá de la capacidad mental
Anastasio Pocacosa era un hombre cuyo mayor atractivo físico era ninguno y, su atractivo espiritual, una candidez increíble, conmovedora. Admirador de todo lo bello, Anastasio la primera vez que vio a Princesita Pérez pasar por delante de él experimento un fenómeno extraño, totalmente nuevo para él: le creció un rosal