UNA GOTA DE HUMOR (LXVI) MICRORRELATO


Un astuto hechicero había hecho creer a su tribu que él, con sus bailes de noche a la luz de la hoguera y agitando calabazas llenas de piedras conseguía que lloviera con frecuencia manteniendo, gracias a sus ceremonias sagradas, fértil la tierra y caudaloso el río cuyas aguas bebían, a
El niño se llamaba Toni, y su perro Aristóteles. Toni había sido educado en la religión cristiana. “Aristóteles” había sido educado, más o menos, por Toni. Los padres de Toni trabajaban los dos y dejaban a su hijo y al can, frecuentemente, solos en casa durante muchas horas. Durante esos
Domingo soleada por la mañana. Céntrico parque de la ciudad. Mucha gente disfrutando la agradable temperatura primaveral del día. Dos mujeres jóvenes de detienen a charlar. Una de ellas lleva un niño de corta edad cogido de la mano. La animada conversación que ellas mantienen aburre al pequeño. Gira la