UNA GOTA DE HUMOR (CCCLI) MICRORRELATO


En la oficina donde yo trabajaba comenzaron a tomarme por un tipo excéntrico porque, con mucha frecuencia, me presentaba al trabajo llevando metidos dentro de los zapatos mis pies con un calcetín de diferente color en cada pie. Esta particularidad mía llegó a oídos del director de la empresa quién,
Era por la mañana, una mañana primaveral de sábado. En el cielo unas pocas nubes disfrazadas de patatas de algodón coqueteaban con el sonriente sol. La ciudad tenía un parque extenso, magnífico. Por hallarse este lugar algo alejado del infernal tráfico, el aire estaba mucho menos contaminado y, además, las
Thomas Filder, apodado el Príncipe por su elegancia en el vestir y por su encanto personal, sabía desde que había decidido abandonar la banda de Tim Campana que su antiguo y desconfiado jefe encargaría a alguien que acabase con su vida. Thomas Filder habría podido marcharse muy lejos y dificultarle