UNA GOTA DE HUMOR (499) MICRORRELATO


Llegamos a la farmacia de la plaza Mayor. Cuando entramos, una campanilla chivata que había en lo alto de la puerta sonó. Allí dentro mil olores diferentes nos marearon el olfato. Entre las cuatro personas que aguardaban ser despachadas se encontraba, acompañado de su voluminosa madre, el Tomasón, un compañero
Mi abuela disfrutaba enormemente con el protagonismo que había adquirido y explicaba acompañándose de graciosos gestos con sus manos y excitado brillo en sus ojos rodeados de arruguitas: —Pues, hija, me ha pasado lo peor de lo peor. El maldito Maligno que ha entrado en nuestra casa y a partir
Un hombre entra en la cocina y pregunta a su mujer. —Paca, ¿dónde demonios están las calabazas que compré para vaciarlas y prepararlas para el Halloween? —Yo no sé nada de esas calabazas. Ve y pregunta a tu hijo que está en su cuarto enseñándole al periquito a decir: “Qué
Recuerdo muy especialmente aquella primavera en que cumplí los ocho años, porque en menos de una semana cayó sobre nosotros un auténtico diluvio de adversidades. Padre quedó sin trabajo, madre lo mismo, una terrible granizada arrasó cuanto había plantado el abuelo Vicente en su huerta, mi abuela Rosa se torció