UN HIJO CON GRAN FUTURO (MICRORRELATO)

UN HIJO CON GRAN FUTURO (MICRORRELATO)

En un país, cuyo nombre no recuerdo, ni tampoco su situación geográfica, había un habitante llamado Silvestre Palangana que era un padre muy feliz y lo expresaba así a toda persona que mostraba la amabilidad de convertirse en su oyente:
—Mi mujer y yo estamos teniendo una inmensa suerte con nuestro hijo Próspero. Nuestro hijo Próspero no es inteligente, no estudia, no se esfuerza en nada. Nuestro hijo Próspero es holgazán por comodidad y astucia. Al menor descuido nuestro mete sus manos en el bolso de su madre o en la cartera mía. Con estas extraordinarias habilidades suyas llegará fácilmente a ser ministro en estos gobiernos nuestros y nos colocará a su familia en empleos donde no se trabaje nada y se cobre altos sueldos.

Para injusticia de todos aquellos que tenían hijos poseedores de talento y se esforzaban con el estudio y el trabajo en prosperar en la vida, nunca recibían el mérito y la prosperidad que merecían por su brillantez, sacrificios y esfuerzos, porque quienes poseían el poder de dárselos pertenecían al mismo grupo de gandules astutos que el afortunado hijo del dichoso señor Silvestre Palangana.

En ese país cuyo nombre yo no recuerdo, cuando se terminó toda la riqueza y prosperidad que habían conseguido generar muchas generaciones de ciudadanos inteligentes, trabajadores y generosos, murieron todos de pobreza, pero eso sí; murieron todos muy descansados.

(Copyright Andrés Fornells)