UNA GOTA DE HUMOR (CXVIII) MICRORRELATO


El matrimonio se hallaba sentado en el sofá. Ambos habían superado la barrera de los cincuenta. Una agobiante sensación de aburrimiento los envolvía. Habían agotado la atracción que mucho tiempo atrás existió entre ellos. Enfrente de ellos el televisor, en el que estaban viendo una serie norteamericana de corte romántico.
Inocencio Pérez poseía poderes psíquicos y, debido al sueño que había tenido la noche anterior se encontraba aquella mañana sentado en un mojón kilométrico junto a la carretera. Paciente en su espera, veía vehículos circular en ambas direcciones sin demostrar interés por ellos. Él estaba esperando un coche que, según
Desde dos ciudades separadas por varios miles de kilómetros, dos jóvenes pertenecientes a familias acomodadas conversan empleando sus teléfonos móviles. —Truchi, en ese selfi que me has enviado estás monísima toda de blanco y con ese pañuelito rojo alrededor del cuello. —Sí, ¡guau! Esos dos colores me han favorecido siempre,
Cuando se conocieron él la dijo que se había enamorado locamente nada más verla y haría lo imposible para que ella le correspondiera. Ella, altiva, le respondió despectiva: —Lo siento, pero nada de este mundo conseguirá que sienta hacia ti algo distinto a indiferencia. Nadie puede cambiar el rumbo de