SOBRE UN ADIÓS DEFINITIVO (MICRORRELATO)


Florencio Fortunato nunca estaba solo, nunca se aburría, nunca le faltaba un nuevo y apasionado amor. Cuando se le terminaba una relación amorosa extraordinaria, inventaba otra nueva. Florencio Fortunato, era un incansable, prolífico escritor de novelitas rosa que vivía en mi barrio marginal. En lo físico Florentino Fortunato no tenía
Berta repasó visualmente las uñas de sus manos. Acababa de pintarlas de color negro. Sonrió al pensar lo que su amiga Gloria le diría a este respecto. Le diría que este color traía mala suerte. Solían, ellas dos, discrepar en casi todo. En materia de hombres, más que en ninguna
Hubo una vez un país en el que surgieron tantos escritores, tantos escritores, que se quedó sin lectores. Con ello consiguieron que cada escritor escribiese para leerse él. Económica y culturalmente fue un enorme desastre. Se cerraron las librerías públicas y particulares. Al escribir todos y no leer nadie dejaron
¿Qué le ha pasado a la Justicia? Pues le ha pasado lo inevitable. Debido a que es ciega, una multitud de lazarillos corruptos la llevan por senderos donde se extravía y pierde la eficacia y la rectitud que quisieron darle quienes la crearon. ¿Qué le ha pasado a la Justicia?