SOBRE LA SONRISA (MICRORRELATO)


Cuando se conocieron él la dijo que se había enamorado locamente nada más verla y haría lo imposible para que ella le correspondiera. Ella, altiva, le respondió despectiva: —Lo siento, pero nada de este mundo conseguirá que sienta hacia ti algo distinto a indiferencia. Nadie puede cambiar el rumbo de
El joven llevaba en su mano una rosa roja de tallo largo. Llegó delante del banco del parque que le había descrito su madre. No estaba allí sentada la anciana que esperaba encontrar. Había una joven de más o menos la misma edad de él, quien se lo quedó observando
Román Muñoz conocía al taxista que, atendiendo a su llamada acudió al aeropuerto cuando él regresó de un viaje de trabajo que había durado dos días. Durante el trayecto, Judas Morales, que así se llamaba el profesional de la conducción, puso en conocimiento de su cliente un hecho que había
Ella no era bonita de cara ni poseía uno de esos voluptuosos cuerpos que despiertan deseos sexuales en los hombres que los miran. Era joven, eso sí. Se llamaba Margot y bailaba maravillosamente. Yo era entonces tan joven como ella e igualmente me apasionaba el baile, y en especial bailar