SOBRE LA MEDIDA DEL TIEMPO (MICRORRELATO)


Acudía un mendigo a la puerta del mercado donde yo hacía la compra un par de veces por semana. Por lo andrajoso, barbudo y sucio que iba, a muchos despertaba lástima, yo me encontraba entre ellos y dándole un par de euros le decía: —Para medio bocadillo te llegará, amigo.
SILVERIO LO SIGUIÓ AL PIE DE LA LETRA Zona céntrica de unA ciudad. Calle llena de tiendas. Personas caminado arriba y abajo de sus aceras. Vehículos circulando por el asfaltado. Olor a combustible quemado. Por encima de todos ellos un deslucido sol otoñal buscando claros entre las nubes blancas para
Es muy perjudicial la falsa amistad. Lorena la sufría por parte de su amiga Gertrudis. Gertrudis aparentaba quererla bien cuando, en verdad la aborrecía. Motivos para aborrecerla, únicamente la vileza encerrada dentro de su nada generoso corazón. Ni Gertrudis ni Lorena eran dos bellezas, sin embargo, la primera tenía, en
La diablesa Flamígera quiso entrar a formar parte del multitudinario harén que poseía Satán. —Tendrás que ganarte ese honor, como se lo han ganado mis otras esclavas —le exigió el malvado de los cuernos. —Me lo ganaré —aseguró Flamígera, después de escuchar de su maligna boca la prueba que debía