SOBRE LA FELICIDAD (MICRORRELATO)


¿Qué le ha pasado a la Justicia? Pues le ha pasado lo inevitable. Debido a que es ciega, una multitud de lazarillos corruptos la llevan por senderos donde se extravía y pierde la eficacia y la rectitud que quisieron darle quienes la crearon. ¿Qué le ha pasado a la Justicia?
Hoy me machuqué un dedo clavando una alcayata para colgar de ella un retrato de mi madre que tengo encerado dentro de un artístico marco de madrera creado por mí. Esta pequeña herida me ha recordado las muchas ayudas que innumerables veces tanto en la niñez como en la adolescencia
Un pintor cercano a los cincuenta años de edad se quejaba amargamente a su anciana madre de que no tenía éxito: —Yo creo que mis cuadros son buenos, mamá. Los comparo con cuadros de otros artistas que tienen enorme éxito y los míos los considero mejores. Cuando discuto esto con
Es mi sincero y preocupado deseo que ningún hombre se moleste ni se ofenda por lo que a continuación voy a exponer aquí, y que es únicamente fruto de mi propia experiencia y de mi más firme convicción, y sobre lo que admito poder estar equivocado por completo, pues solo