SOBRE EL DESLUMBRAMIENTO (MICRORRELATO)


La niña saltaba a la comba en el jardín. Tenía las piernas largas y ágiles, y los calcetines caídos. Llevaba su pelo recogido en una cola de caballo, y con él pintaba garabatos en el aire de una mañana primaveral. El ejercicio sacaba colores y su carita de melocotón. Sonreía.
Una buena madre, a lo largo de su vida vierte sobre sus amados hijos el inmenso caudal de bondad, ternura y generosidad que almacena su prodigioso corazón. Y si esos hijos la maltratan, la traicionan con su desagradecimiento y su olvido, ella obra como la rosa con la mano que
Zaida es una mujer de más de cuarenta años que se mantiene en magnífica forma física gracias a una dieta equilibrada y a su asistencia, tres veces por semana al dojo donde practica artes marciales. Genaro, su marido, solo cuatro años mayor que ella, contable de profesión, se ha convertido
–Abuelo, no entiendo que te apasione tanto el fútbol. El anciano dirigió una mirada de cansancio al nieto que, en un tono de crítica, le había dirigido estas palabras. El hombre mayor le respondió con mal reprimida amargura: —Tú no lo entiendes porque tú nunca has pasado hambre ni has