Sed Negra
SED NEGRA - 1. Llegada a Boruni
El paso del tiempo había convertido la avioneta en un ave gimiente, decrépita, cansada de volar. Su vetusto motor apestaba a combustible quemado, la ruidosa hélice giraba vertiginosa dentro de un eje peligrosamente holgado y, por las junturas de sus baqueteadas alas, el óxido formaba heridas sangrientas. Alfred Olsson, el