SOBRE CIUDADANOS (MICRORRELATO)
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En una ciudad cuyo nombre no mencionaré, para evitar la posibilidad de que algunos de sus habitantes más violentos, extremistas y fanáticos, pudieran caer en la tentación de venir en mi busca y perjudicarme la belleza corporal, había un anticuario que ostentaba merecida fama por poseer extraordinarias maravillas dentro de
Un hombre llamado Inocencio Blanco atesoraba tres cualidades humanas muy admirables: era bondadoso, fácil de conmover y nunca le había negado un favor a quien se lo pedía. Alguna gente de esa que nace con la envidia agarrada al corazón, igual que la lapa se agarra a la roca, envidiaba
Era por la mañana y el bar Miralles se hallaba muy concurrido. Vi un hueco en la barra y lo ocupé, quedándome a la derecha un jubilado llamado Leandro al que no merecía la pena dirigirle la palabra porque, le dijeras lo que le dijeras, su respuesta era siempre encoger
El rayo de luna plateada avanzó lentamente por la calle solitaria derrotando la oposición que le ofrecía la protectora oscuridad. Ese rayo luminoso ganaba terreno unido al silencio cómplice que lo acompañaba. Llegó hasta el portal donde nos refugiábamos tú y yo. Al separarnos del apasionado beso que nos habíamos