Microrrelato
NADIE DEBERÍA ESTAR SOLO EN NAVIDAD (MICRORRELATO)
Marcelo Tinaja, físicamente, era todo lo contrario a hermoso, pero gozaba de buena salud y tenía, a sus cuarenta años, un puesto fijo de cobrador de peaje de autopista donde tragaba el humo que soltaban los tubos de escape de todos los vehículos que llegaban hasta su caseta, se detenían