UN HOMBRE MUY LENTO Y UNA MUJER CON BUEN HUMOR (MICRORRELATO)

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UN HOMBRE MUY LENTO Y UNA MUJER CON BUEN HUMOR (MICRORRELATO)

UN HOMBRE MUY LENTO Y UNA MUJER CON BUEN HUMOR
Arturito Pocasganas vivía, bastante bien del alquiler que cobraba a los inquilinos de las tres viviendas que había heredado de su abuela materna. No era mal parecido gracias a las aniñadas facciones que poseía, siendo  el mayor defecto de unos cuantos que él poseía, era la extraordinaria lentitud con la que tomaba cualquier decisión.

A Arturito le gustaba una mujer llamada Puri Sinpenas, pero debido a lo muchísimo que tardaba en tomar una decisión, cuando finalmente se le declaró, ella se había casado ya dos veces, tenía cinco niños, un suegro recogido en el asilo y quedado viuda.

Ella, con mucha guasa, respondió a su tardía declaración con un consejo:

—Bonito, tómate tu tiempo. No te precipites. Te aconsejo tardes otros quince años en proponerme que me case contigo.

Él tardó media hora en asimilar las palabras de ella y contestar lleno de dudas:

—Y si para entonces he dejado de estar enamorado de ti, ¿qué hago?

—Puedes hacerte monje. Los monjes manejan muy bien, gracias a sus creencias, la eternidad.
(Copyright Andrés Fornells)