relato
EL MATRIMONIO ES COMO UNA CASA (RELATO)
–¿Qué te preocupa, niño? Tienes muy mala cara. —Bueno, abuelo, Laurita y yo andamos algo disgustados estos días –y arrepintiéndose inmediatamente de la confesión que acababa de hacer, el joven no continuó. El anciano examinó, con ojos cansados y expresión preocupada el rostro angustiado de su nieto. —Háblame con total