SOBRE PEDIR PERDÓN (MICRORRELATO)


En una ostentosa boda de mafiosos, se escucharon varios disparos y la novia se desplomó al suelo sin demostrar importarle lo más mínimo ensuciar su precioso vestido blanco. El primer familiar que llegó junto a ella gritó: —¿Quién ha manchado de rojo el vestido blanco de la novia? —Su exnovio
Para demostrar hasta que elevado punto me gustaba Evita, diré que me gustaba incluso más que las riquísimas tartas de fresa y nata que elaboraba mi diligente madre para cumpleaños y otras fiestas señaladas. Lo muy malo para mí, era que Evita fijaba sus preciosos ojos verdes en chicos que
Me gusta ese primer rayo de sol que por la mañana me da en la cara. Me hace cerrar un momento los ojos, sonreír y pensar: ¡Qué hermosa es la vida! Me gusta salir a la calle y cambiar saludos con la gente conocida. Me gusta llegar al semáforo y
Poco antes del amanecer, cogidos de la mano, abandonamos el hotel. Tal como esperábamos, no había nadie en la playa situada delante de aquel edificio. Sobre nuestras cabezas, el cielo era una mezcla de gris y violeta algo difuso todavía. Por el este empezaba a dibujarse la claridad que anunciaba