SOBRE LA POBREZA DE LOS DE SIEMPRE (MICRORRELATO)


Los dos eran adolescentes. Él se llamaba Ramiro y, ella, Merche. Habían acordado encontrarse, aquel domingo de verano, a las ocho de la mañana en “La Herradura”. Un lugar del río que debía este nombre a la pronunciada curva que la corriente fluvial presentaba en aquel punto. Habían dispuesto que
Hubo una vez un país en el que padecía ceguera mental la gran mayoría de sus habitantes. Debido a esta deficiencia, multitud de ciegos mentales valiéndose de ser muy superiores en número a los que no padecían ninguna dificultad visual, decidieron que, para gobernar sus vidas bastaría y sobraría con
En una ciudad cuyo nombre no mencionaré, para evitar la posibilidad de que algunos de sus habitantes más violentos, extremistas y fanáticos, pudieran caer en la tentación de venir en mi busca y perjudicarme la belleza corporal, había un anticuario que ostentaba merecida fama por poseer extraordinarias maravillas dentro de
Un hombre llamado Inocencio Blanco atesoraba tres cualidades humanas muy admirables: era bondadoso, fácil de conmover y nunca le había negado un favor a quien se lo pedía. Alguna gente de esa que nace con la envidia agarrada al corazón, igual que la lapa se agarra a la roca, envidiaba