SOBRE LA AMISTAD Y EL AMOR (MICRORRELATO)


Cuando el Titanic se hundió, llevaba a bordo, entre otra mucha gente acaudalada, al millonario John Jacob Astor IV. El dinero de la cuenta bancaria de este opulento caballero le habría alcanzado para construir más de 30 Titanics. Sin embargo, ante un peligro mortal, él eligió, en un gesto de
Yo creía que Pepi y yo estábamos los dos, como se dice en términos vulgares, a partir un piñón. Sobre todo después de una noche en que ambos, con la complicidad de una cama muy acogedora y sólida, nos consumimos con igual entusiasmo que lo hace una vela prendida por
Populosa ciudad suramericana. Verano. Hora de la siesta. Un viajero, de los muchos que descendieron del tren recién llegado a la estación, echó a andar tirando de su maleta con ruedas; ruedas que transmitían al aire tórrido un ruidito desagradable, monótono, saltarín por los baches en el asfaltado. Expresión de
Alejandro Durero se hallaba en el hall de un lujoso hotel esperando transcurriera la media hora que faltaba para que en el salón de actos de este prestigioso establecimiento él diese una conferencia sobre pintura. Sabía por experiencia que en una conferencia era sumamente importante su comienzo, pues de las