SE LIBRÓ DE LA ESCLAVITUD DEL AMOR (MICRORRELATO)
Hubo una vez un hombre que se burlaba de las cosas que eran primordiales para muchos otros de sus semejantes, por considerar que él podía prescindir de ellas.
Entre las cosas que él consideraba prescindibles estaba el amor. El amor lo consideraba un tipo de esclavitud, a la que se sometían los débiles, los estúpidos los fáciles de embaucar.
Él no sucumbiría jamás a ese sentimiento innato en los seres humanos que los impulsa a sentirse atraídos por los encantos que cada persona encuentra en una persona del sexo opuesto y, con menor frecuencia en personas del mismo sexo que el suyo.
Y en su pretensión de ser diferente a todos sus congéneres se fue a vivir a una isla deshabitada, donde no tardó en darse cuenta de que pretendiendo ser diferente de los demás, había caído en una esclavitud infinitamente peor que la del amor, la esclavitud de la fatídica soledad.