RUEGO DESESPERADO (MICRORRELATO)

RUEGO DESESPERADO (MICRORRELATO)

Quédate conmigo. No te vayas. Por favor. Te lo suplico… Dales un poco más de tiempo a mis cansados sentimientos para que reparen los deterioros que pudieron hacerle a la casa de la dicha que un día, exultantes de ilusión, de pasión, de amor, construimos entre los dos.

Quédate conmigo. No te vayas. Por favor. Te lo suplico… No hay casa vieja que la firme voluntad, el esmero y el cariño no logren recomponer, remozar, embellecer de nuevo.

Yo seré a partir de ahora, sin ti, un pobre ciego que no encontrará ya un camino por el que le interese andar. Ten piedad de mí…

Ella no me escucha. No quiere escucharme. Mantiene la cabeza baja. Debe estar llorando. Sus pasos parece que se debilitan… Tal vez rectifique… Se detenga... Vuelva a mí… No se detiene… Continúa andando… Cada vez está más lejos… No volverá a mí… Mi esperanza se desvanece por completo… Siento frío… Ese frío gélido, mortal, que nos produce la desdicha irremediable, infinita, eterna…

(Copyright Andrés Fornells)