LA FASCINACIÓN IRRESISTIBLE (RELATITO)
Estaba padre e hijo en una misma habitación. Afuera llovía rompiendo el silencio que reinaba en la estancia. Las dos personas presentes en ella llevaban más de una semana sin hablarse ni mirarse, acaparando sus respectivos teléfonos móviles su absoluta atención. Finalmente el padre decidió romper aquella situación. Apartó por un instante la vista del celular suyo y dirigió la palabra a su hijo:
—¡Levanta la vista de ese maldito aparato y mírame!
—¡Jope, qué cosas tan difíciles pides! —realizando un gran esfuerzo, el requerido le prestó atención—. ¿Qué quieres, papá?
—Nada, comprobar que ninguno de los dos hemos perdido el habla y seguimos reconociendo nuestras caras, pues llevamos años sin mirarnos.
—Jope, pensaba que me has interrumpido para decirme algo interesante.
—Nada interesante sé decir —reconoció el hombre que lo había ayudado a nacer y continuó prestando toda su atención al aparato que sí tenía cosas interesantes que decirle.
(Copyright Andrés Fornells)