Agripina Bastos cogió el teléfono fijo y marcó el número del teléfono fijo de su madre. —Sí, dime, hija —le respondió la voz materna desde el otro lado de la línea. —Mira, mamá, que te llamo para decirte que hoy solo prepares comida para mí y para los niños. Alberto
El general Isidoro Riduero pidió audiencia al presidente para tratar con él de un asunto que calificó de la máxima importancia. El señor presidente le contestó, por medio de su secretario personal, que para él sería un honor recibirle a la mañana siguiente en su residencia privada. Esta especial deferencia
Hoy, con el corazón roto y mi alma de luto, me encuentro escuchando al inmortal Carlos Gradel: “Cuantas veces tiritando los dos junto a la vidriera me decías suspirando: Ay, amor si vos pudieras…” También tú me pediste, Lorenza, los dos situados delante de la cartelera que anunciaba una gala
Si no acostumbras hacerlo, hoy o cualquier otro día tienes un buen motivo para abrir de par en par las sentimentales puertas de tu corazoncito y brindar de viva voz, o con el pensamiento, por tu amor a las personas presentes y por tu amor a las personas ausentes que