PRACTIQUEMOS LA BUENA EDUCACIÓN (MICRORRELATO)

PRACTIQUEMOS LA BUENA EDUCACIÓN (MICRORRELATO)

Nuestra abuela Rosa nunca se perdía las noticias de las nueve de la noche. La presentadora que las daba entonces, a mi abuela le caía muy bien porque se parecía a su prima Elvira con la que, cuando ambas eran jóvenes, se reían muchísimo jugando a darse tirones de los pelos. Luego, llegadas las dos a la edad de los noviazgos, Elvira se casó con uno de esos extranjeros que tienen cara de limón exprimido y se fue a vivir con él al país del Sol Naciente.

Y mi abuela se esposó con mi abuelo Silvino, que tocaba la guitarra mejor que nadie del pueblo y bailaba con ella el agarrado que parecían los dos una etiqueta pegada a una botella.

La larga distancia hizo imposible que las dos primas continuaran tirándose de los pelos y riendo con ello, y bien que lo expresaban en sus cartas lo muchísimo que lo echaban de menos.  
Bueno, no sigo con mis distracciones.  A lo que iba, cuando la chica de las noticias daba las buenas noches, nuestra abuela Rosa, mostrando sus excelentes modales, se las devolvía y, a nosotros, si nos pillaba  ocupados en otras cosas nos exigía:
—Niños, dadle las buenas noches a la señorita Olivia, que se entere de que en los pueblos pequeños tenemos tan buena educación como pueda tenerla la gente de las grandes ciudades.
Y nosotros la complacíamos a coro:
—¡¡¡Buenas noches, señorita Olivia!!!
Cuando mi mujer me escucha, despedirme de la guapa presentadora que da las noticias, coge celos y me dice:
—Muy bien, si esa presumida te gusta más que yo ¿por qué no te vas con ella?
—¿Quién quiere una copia de la Mona Lisa teniendo el original en casa? —le respondo zalamero, y se hace la paz entre nosotros.
Mi María está mosqueada conmigo desde que le pedí un autógrafo a Scarlette Johansson y ella me dio el autógrafo, añadiendo al mismo un número de teléfono.
Mi María sigue enfadada conmigo a pesar de que yo le di el número del teléfono de Scarlette Johansson a Pepe Quillo, un buen amigo. Pepe Quillo le vendió ese número de teléfono a un primo suyo que se llama Antonio Persianas, Antonio Persianas se lo vendió a su vez a alguien que no conocemos. Total que no sabemos si alguien habrá llamado a Scarlette Johansson y ha conseguido camelarla para que salga con él, o no.
Perdonen un momento. En la televisión la guapa de las noticias se está despidiendo:

—Buenas noches, amables oyentes.
—Buenas noches —le respondo yo.
Mantengamos siempre vigente la buena educación. Hace la vida más amable y llevadera. Y la verdad, es que no cuesta tanto.

—Buenas noches, amables y pacientes lectores!

(Copyright Andrés Fornells)

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