BIKINI CON TRAMPA (Microrrelato)

bikini 4

BIKINI CON TRAMPA 

           Cierta mañana Anita Lucero se estaba bañando en el mar sin tener en cuenta el peligro del fuerte oleaje que había.  Estrenaba bikini. La parte baja del mismo se ataba a los lados de las caderas y la parte superior a la mitad de la espalda.  De repente sufrió la embestida de una violentísima ola que tras cubrirla por completo durante unos segundos le desató y arrebató ambas piezas del biquini dejándole el cuerpo desnudo igual que cuando vino al mundo.

           Con mucho apuro, Anita le dijo lo que a ababa de ocurrirle, a una mujer que tenía cerca y que se estaba recuperando de la misma brutal embestida de agua. La otra bañista, solidaria, se avino a prestarle inmediata ayuda y acercándose un poco más a la orilla grito a su marido que tomaba tranquilamente el sol, hiciera el favor de traer una toalla con la que cubrir el cuerpo a una joven que se había quedado desnuda.

           Inmediatamente todos los pecadores que la habían escuchado se levantaron prestos para disfrutar de aquella excitante visión, reuniéndose en la orilla, en cosa de unos pocos segundos una cifra que superaba el centenar.

           El marido de la mujer caritativa se metió en el agua, se acercó a la joven desprovista de toda ropa y cuando ella apartó las manos con que ocultaba sus notables encantos, el hombre quedó prendido de ella. Fue el final de su matrimonio que había marchado muy bien hasta entonces. Su mujer, de la que se divorció para casar con le hermosa bañista en apuros, no acude más en socorro de una mujer ni que la vea ahogándose. Moraleja: Haz el bien, pero mira siempre a quién. 

 

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