ANIMO Y SOLIDARIDAD


Un hombre atormentado por su mala conciencia, le cuenta al perro que ha adquirido hace tan solo una semana: —Verás, Compañero, es bastante frecuente que yernos y nueras no se lleven bien con sus suegros o con sus suegras. Con la suegra mía yo me llevaba a matar. Tal como
—Oye, no te rías, que te hablo muy en serio, Luciana —convincente yo—. Dame un momento tu mano y te leeré el futuro. No, así no, que me pongo a acariciarla y se me olvida que soy vidente. ¡Ja, ja, ja! Así la quiero, mostrándome la palma —Colocando la mano
Cuando el Titanic se hundió, llevaba a bordo, entre otra mucha gente acaudalada, al millonario John Jacob Astor IV. El dinero de la cuenta bancaria de este opulento caballero le habría alcanzado para construir más de 30 Titanics. Sin embargo, ante un peligro mortal, él eligió, en un gesto de
Yo creía que Pepi y yo estábamos los dos, como se dice en términos vulgares, a partir un piñón. Sobre todo después de una noche en que ambos, con la complicidad de una cama muy acogedora y sólida, nos consumimos con igual entusiasmo que lo hace una vela prendida por