UNA GOTA DE HUMOR (CCLXXIV) MICRORRELATO)


Emma Nilson trabajaba como traductora e intérprete en una empresa farmacéutica internacional. Tenía treinta años y gracias al dominio de tres idiomas muy importantes, aparte del idioma inglés que era el suyo, se ocupaba de la traducción y correspondencia en las cuatro lenguas que dominaba. Todos sus compañeros de trabajo
Si quieres enamorar a una mujer que te gusta muchísimo, planta en un sitio donde puedas mirarlo varias veces al día, un rosal al que debes poner el nombre de esa mujer. Pronuncia ese nombre cada pocos minutos a lo largo del día. Si pasado un mes, ella, la mujer
Adiós Lucrecia, que te vaya bien. Te fuiste dejándome el corazón roto, un trapo de cocina, una novela y una gata. El trapo de cocina lo tiré a la basura porque estaba muy sucio y roto. La novela la había leído ya (malísima) y la empleé para encender la chimenea
En cierta ocasión, siendo yo por aquel entonces un muchacho afectado gravemente de una insaciable curiosidad, le pregunté a un músico ambulante que iba desaliñado, pobremente vestido y tenía cara de pasar hambre, si se sentía desdichado con la azarosa existencia que llevaba tocando el violín en la calle por