UN ENAMORADO Y SU ENAMORADA (UNA GOTA DE HUMOR 115)

UN ENAMORADO Y SU ENAMORADA (UNA GOTA DE HUMOR 115)

Carmiña se fue con unas compañeras de trabajo a una cena de fin de año. Su marido se ha quedado viendo la televisión, muy aburrido, extrañándola. Llevan muy poco tiempo casados y están mutua, extraordinariamente enamorados.

Por fin ella regresa al hogar. Es más de medianoche y viene un tanto achispada.

—Hola, maridito mío —saluda riendo.

Él la contempla embelesado. ¡Demonios qué guapísima está! Emite una queja buscando despertar su compasión:

—Carmiña, me duele el trasero de esperarte una eternidad sentado.

—Marcelo, si fueses un caballero galán, a la antigua usanza, me habrías esperado de rodillas.

—Si te hubiese esperado de rodillas tanto tiempo ya me habría quedado yo para estar en silla de ruedas.

—Que bien lo tendrías si te pasara eso. Mi madre tiene una tienda ortopédica y te haría rebaja.

—Anda, Carmiña, no pierdas más tiempo, vente para la cama y practiquemos esas tonterías que cada vez nos están saliendo mejor y gustando más.

Ella soltó sobre una silla su abrigo y su bolso y corriendo hacia el dormitorio gritó:

—¡Tonto el último!

Marcelo salió corriendo detrás de ella. Llegaron juntos a la cama de matrimonio y comenzaron, entre alegres y sensuales carcajadas a ayudarse, mutuamente, en la rapidez de desvestir al otro.

¡Es tan hermosa, divertida y tierna la locura de amor!

(Copyright Andrés Fornells)