LA VENGANZA FRENTE AL AMOR (MICRORRELATO)
Iba ya para once años que su esposo la había abandonado e ido a vivir con un primo suyo. La mortificación por la que ella tuvo que pasar cuando familiares, amigos y conocidos supieron de este humillante hecho, hizo tan desgraciada a Leocadia, que muchas noches, en sus sueños, se vengaba de su traidor marido de mil maneras diferentes.
Usaba en sus venganzas cuchillos, venenos, pistolas, cuerdas, etc. Y mientras se vengaba sentía gran satisfacción, una satisfacción que, a menudo, seguía manteniendo durante algún tiempo una vez despierta.
Una mañana recibió una llamada telefónica en la que un familiar de su exmarido le comunicaba, con voz contrita, que el hombre que la había abandonado para irse a vivir con un primo suyo como pareja de hecho, acababa de morir de Sida.
Debido al shock que le causó a Leocadia esta luctuosa noticia no fue capaz de responder nada, a la persona que acababa de dársela y colgó.
Colgó y llevándose ambas manos a la cara rompió a llorar con una fuerza e intensidad nunca experimentada antes por ella, al tiempo que se apoderaba de ella un sentimiento de profunda culpabilidad.
Sus sueños de venganza solo a ella habían dañado, pues el odio que contra su marido había pretendido alimentar durante aquel largo periodo de tiempo nunca pudo eliminar el inmenso amor que la llevó un día a querer, con toda su alma, casarse con él.
(Copyright Andrés Fornells)