3.2 Llegada a La Habana
Fuera del aeropuerto, el calor nos golpeó como una ola pegajosa. Avanzamos hacia el aparcamiento, sorteando a la gente. Muchos de los nativos se diferenciaban de los turistas por la baja calidad de las ropas que llevaban y la mayor o menor lozanía de sus rostros. Era evidente, como me