Microrrelato
UN CORAZÓN TONTO (MICORRELATO)
UN CORAZÓN TONTO Aunque yo lo regañaba muy severamente, él no me hacía el menor caso. Y cada vez que mis ojos veían a Enriqueta por la calle, con ese devastador movimiento de sus voluptuosas caderas, mi corazón escapaba tras ella dando espectaculares saltos de contento, y luego yo tenía