AGRADECIMIENTO A LA CRISIS (Microrrelato)

piano

AGRADECIMIENTO A LA CRISIS

El noventa y nueve por ciento de los vecinos de un inmueble situado en la barriada de los Bostezos Acústicos, declararon estar profundamente agradecidos a la crisis por haber ésta obligado a los inquilinos del cuarto “B” a vender el piano con el que su hija los enloquecía todos los días repitiendo incansablemente, durante horas y horas las mismas escalas musicales y melodías para principiantes con las que la endemoniada niña les taladraba los tímpanos y les torturaban el cerebro. Uno de estos vecinos, ya ex atormentados, acuñó la célebre frase: “Nada hay más hermoso que el silencio, viva la madre que lo parió”.