EL HOMBRE DEL GLOBO (RELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
Era un hombre raro, delgado y con un rostro tan chupado que se le marcaban limpiamente las quijadas. La gente se fijaba en él porque caminaba cabizbajo con las manos unidas detrás de la espalda y nunca miraba a nadie. Y como nunca hablaba con nadie tampoco, pues nadie hablaba con él. No tenía amigos, ni conocidos, ni mostraba interés alguno en tenerlos. Vivía de las cosas de algún valor que encontraba en los contenedores de basura, de recoger caracoles, espárragos y setas.
A los niños nos daba miedo, especialmente porque nuestros padres nos decían que seguramente estaba loco. Pero un día coincidí con él en la librería donde yo había entrado a comprar el periódico para Alfonso el bodeguero, que me daba siempre las cajitas de cerillas vacías que los niños utilizábamos para jugar a los cromos.
Vi al hombre aquel comprar un globo y, curioso por saber qué iba a hacer con él, le seguí.
Él no se dio cuenta de mi seguimiento, por ir siempre encorvado y con la vista puesta en el suelo. Llegó a la plaza, se detuvo, hinchó el globo tanto que me sorprendió no le explotara. Lo ató y a continuación lo soltó. Y el aire se llevó su globo y él, entonces, enderezó el cuerpo y lo estuvo siguiendo con la vista hasta que convertido en un `punto cada vez más diminuto, el globo se perdió en el cielo. A la segunda vez que le vi hacer lo mismo, mi curiosidad había crecido hasta tal punto que, superando el temor que todos, influidos por nuestros mayores le teníamos, le dirigí la palabra:
—Oiga, señor, ¿por qué suelta el globo? ¿Le divierte eso?
Me dirigió una mirada hosca. El brillo de sus ojos me pareció que debían ser los de un loco, aunque nunca había visto ninguno en toda mi vida. Finalmente me habló. Poseía una voz débil, susurrante, seguramente por el poco uso que les daba a sus cuerdas vocales:
—Cada vez que estoy triste suelto un globo y mi tristeza se va con él.
Y tuve que creerle porque le vi sonreír tras decir esto.
A partir de aquel día pensé que aquel hombre solitario no estaba loco, que había encontrado la fórmula que otros no sabían encontrar para librarse de sus tristezas y sus problemas.
No sé si me reconoció por los pasos, lo cierto fue que alguna que otra vez cuando pasaba cerca de él levantaba de repente la cabeza y me sonreía. Y yo encantado le devolvía la sonrisa y me sentía bien, como si su sonrisa me hiciera el mismo efecto que el globo soltado, le hacía a él.
—Nene, ahora ya sabes porque hincho un globo y lo suelto cuando me siento muy triste

ESCOGIERON LES GOBERNASE UNA PRESIDENTA (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
Hubo una vez un país cuyos habitantes estaban más que hartos de elegir presidentes que les mentían no cumpliendo las promesas hechas en las campañas electorales Y no solo no cumplían sus promesas de campaña electoral, sino que además hacían magia con los fondos estatales haciéndolos desaparecer de la caja común, y aparecer en los bolsillos de los más sinvergüenzas del reino.
En las próximas elecciones los escarmentados habitantes de ese esquilmado país, cansados de ser gobernados por embaucadores, tramposos y estafadores, eligieron a la diosa Afrodita como presidenta. Y desde que realizaron esta acertadísima elección, en ese país prima el amor sobre todos los demás intereses y ha merecido le cambiasen su nombre anterior por otro nuevo: Jauja.
Una avispada compañía de transportes este fletando millones de autobuses para todos aquellos defraudados, engañados, estafados ciudadanos, que desean huir de los gobiernos mentirosos, corruptos y cleptómanos.
—No empujen por favor, hay plazas suficientes pata todos. ?

LA FIEBRE DEL ORO (CURIOSIDADES)


Según datos que han llegado a mi conocimiento (y que son todo lo de fiar que nuestra buena fe nos permita) a lo largo de nuestra historia se han extraído de las entrañas de la tierra unas 500.000 toneladas de oro, ese metal brillante, maleable y estable que desde la noche de los tiempos viene siendo considerado valiosísimo. Sobre este codiciado y hermoso metal el poeta griego Píndaro escribió: El oro es hijo de Zeus. Ni la polilla ni el óxido lo devoran, mas él devora la mente humana.
Van pasando los siglos y los hombres, por poseer tan codiciado metal cometen delitos espantosos, guerras cruentas y genocidios atroces. Y es que este bonito, dorado y caro metal tienta hasta a los menos propicios a ser tentados. Si los humanos dejáramos de concederle valor, salvaríamos miles de vidas. y las mujeres y los hombres que se venden por joyas dejarían de hacerlo. Esta predicción optimista es tan difícil de convertirse en realidad como otras muchas que se proponen todos los días. Reflexionemos.

LOCURA DE AMOR (CURIOSIDADES)


Locuras de amor se cometen en todas partes del mundo. Un hombre vietnamita llamado Le Van, natural de un pequeño pueblo en la provincia de Quang Nam, en el centro del país asiático, desenterró el esqueleto de su esposa, moldeó los restos del cuerpo con arcilla para que se pareciera a una mujer, la vistió con sus ropas y durmió a su lado durante cinco años porque la echaba muchísimo de menos.
El hombre, mucho antes de realizar este macabro hecho, ya había dormido algún tiempo sobre la tumba de su esposa, pero cansado de soportar la lluvia, el viento y el frío, cavó un túnel para poder dormir junto a ella. Cuando sus 7 hijos se enteraron de lo que hacía, impidieron que el hombre visitara el lugar, y fue entonces cuando él una noche desenterró los restos de su mujer y se los llevó a su casa y a su cama.
A las personas que lo acusaron de loco, él respondió que únicamente podían decir de él que hacía las cosas diferentes a como las hacen otros. En casos así, si son locura, uno casi siente más deseos de admirar que de criticar.

HOMENAJE A UN GRAN CORAZÓN (ACTUALIDAD)


(Copyright Andrés Fornells)
Llevo mucho tiempo retrasándolo. Han sido numerosas las veces en que me propuse hacerlo, pero alguna urgencia acuciante me ha obligado a posponerlo. Pero de hoy no pasa. Hoy voy a hacerlo y, más concretamente, lo haré en este mismo momento. Así que en este mismo momento le rindo un extraordinariamente admirado, agradecidísimo homenaje a mi corazón, por todos los titánicos esfuerzos que le he exigido hacer a lo largo de mi vida azarosa y aventurera, por los continuos sufrimientos y malos tratos que vengo causándole, y a pesar de todo ello, demostrándome una fidelidad y un amor insuperables que de ninguna manera merezco, él sigue fielmente trabajando para mí sin más recompensa que la de formar parte de mi desgastada naturaleza. ¡Corazón mío, te quiero, te admiro y te necesito desesperadamente! No me abandones hasta que fuerzas mayores, ineluctables, te obliguen a ello imposibilitándote continuar por más tiempo siendo mi imprescindible colaborador.

GRANDES AMORES EN LA HISTORIA (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
Tiempo atrás encontré un pergamino muy antiguo escondido en una cueva y luego de quitarle el polvo acumulado durante siglos, tengo el solidario detalle de compartir con ustedes su contenido.
“Yo Lorenzo de Mendicatis expongo, por todo lo que llevo leído y vivido, que he llegado a la patética convicción de que lo mejor y más conveniente para los seres humanos normales es vivir amores mediocres, amores pequeñitos, amores insignificantes, porque todos los grandes amores terminan finalmente en tragedia. La historia de la humanidad está llena de ejemplos que lo demuestran. Aquí les expongo un par de ellos para demostrarlo: Ana Bolena que se enamoró de Enrique VIII, un rey que era un mal tipejo que disfrutaba enviudando por el expeditivo sistema de cortarles la cabeza a sus esposas y dejó a Ana Bolena sin la suya; otro británico que se las traía, Ricardo III, que en cierta ocasión se declaró dispuesto a dar su reino por un caballo (¿zoofílico el monarca?), o el no menos famoso Barbazul tan pródigo en materia de amores que les quitó la vida a un montón de mujeres porque se había cansado de utilizarlas (vamos que las trataba lo mismo que el malvado Enrique VIII). Y poniendo de ejemplo a mi disgustado primo Anacleto, ¿quién le mandó enamorarme de un hada que no para nunca en casa y se pasa día y noche por ahí en plan altruista haciendo favores a todo aquel que se los pide?”

NO PODÍA VIVIR SIN ELLA (microrrelato)


(Copyright Andrés Fornells)
Ella estaba cansada de que él le mintiera continuamente y de que la tratara de un modo despótico, irrespetuoso y de que jamás se molestase en demostrarle cariño.
Un día, al regresar él a la casa, que tenían alquilada, después de haber estado vagueando toda la mañana, la encontró con la maleta hecha y pidiendo un taxi por medio de su teléfono móvil.
—¿Qué pasa aquí? —preguntó extrañado, exigente, altanero.
—Pasa que me voy. Que me tienes harta y te dejo.
—No puedes irte. Yo te amo. Te necesito. No puedo vivir sin ti —él repentina y falsamente amoroso.
En aquel momento llegó el taxista hasta la puerta abierta. Ella le señaló su maleta y, a continuación, le dijo al hombre desconsiderado que ahora la miraba suplicante.
—En los dos años que llevamos viviendo juntos esta es la primera verdad que te he escuchado decir: Que no podrás vivir sin mí porque he sido yo la que te ha estado manteniendo todo este tiempo. Búscate la vida de ahora en adelante. ¡Hemos terminado!
—Pero, cariño no puedes hacerme esto —él suplicó al borde de las lágrimas.
Ella le pasó por delante mostrando una expresión de desprecio en su atractivo rostro. El taxista le abrió a ella la puerta para que entrase en su vehículo y, acto seguido empujó al mantenido advirtiéndole amenazador:
—No te acerques a esta respetable dama, parásito, o te dejo sin piños.
El mantenido, que era además de mantenido cobarde, se puso a lloriquear:
—No te vayas, Sofía, por favor no te vayas.
Ella abrió la ventanilla y, con desprecio, le arrojó un pañuelo diciendo:
—Toma, para los mocos y tus lágrimas de cocodrilo.
—¿Dónde la llevo, señora? —quiso saber el chófer profesional.
—Donde usted quiera. Tengo el día libre.
—Qué casualidad. También lo tengo libre yo. Si le parece bien, dejamos su maleta en mi casa y luego nos damos un paseo por el parque. Estamos en primavera y el parque está ahora precioso con los parterres cubiertos de flores y algunos árboles también, el aire huele a perfume y los pájaros cantan contentos.
—Me parece estupendo. Pasear me gusta, las flores me gustan, los pájaros me gustan y usted también me gusta.
La risa con que ambos celebraron tanta coincidencia favorable sonó alegre, cálida y poética.
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COMETAS CHINAS Y RECUERDOS LEJANOS (MICRORRELATO)


La aparición de cometas en China data de más de 2.000 años. La primera cometa se construyó en Zhou Oriental durante los periodos de primavera a otoño en los Estados Combatientes (aproximadamente entre 770-476 A.C.)
Originalmente se usaron con fines militares y luego se convirtieron en juguetes de cortesanos y aristócratas. Más tarde fueron introducidos entre la gente común que, con el tiempo, lo convirtió en artesanía popular.
Tradicionalmente Beijing, Tianjin,Weifang y Nantong eran los cuatro lugares principales donde se producían cometas en China.
A partir de la dinastía Qing (es decir después de 1664) Weifang se ha convertido en el mayor lugar creador de cometas.
De acuerdo con su estructura las cometas de Weifang se pueden dividir de la siguiente manera: plancha, de ala dura, de ala blanda y dragón. De todos estos tipos llaman especialmente la atención las cometas con cabeza de dragón y escolopendra, así como la gran variedad de pájaros.
¡Que las voléis felizmente! ¡Sana diversión para chicos y grandes!
Y en mi caso, un nostálgico y entrañable recuerdo de cuando, en mi niñez, mi padre me construía una cometa con cañas, papel de colores y una cola hecha con retales de ropa que madre nos guardaba, e íbamos juntos al campo a hacerla volar. Y tirando del hilo con el que la controlábamos, hacía que se elevase más, descendiese, culebreara y, finalmente, cuando era hora de marcharse (siempre demasiado pronto para mi inagotable entusiasmo e ilusión) obligarla a aterrizar.