LOS DERVICHES
By Andres | Febrero 6, 2010

LOS DERVICHES
El sufismo es una corriente mística del Islam, con más de 50 millones de seguidores en el mundo. Sus partidarios persiguen el propósito de inspirar una unión entre los seres humanos y Dios, por medio de la elevación del alma a unos estadios más avanzados de conciencia. Aparte de este propósito espiritual, el sufismo ha logrado ya una rica cultura, en forma de música y poesía, que son especialmente destacables en Turquía, Pakistán y Senegal.
La mayoría de los sufíes están organizados en órdenes que elaboran rituales de recitación y danzas destinadas a generar estados místicos que faciliten el camino de los iniciados hacia la unión con Dios.
Los sufíes de Turquía llevan a cabo encuentros en los que se recita de forma colectiva frases o expresiones que recuerdan y alaban a Dios, basándose en el verso coránico: Recordadme y os recordaré. También son recitados los atributos divinos que aparecen mencionados en el Corán, versos del Libro y alabanzas a la figura del Profeta Muhammad.
Los sufíes más conocidos a nivel internacional son los derviches de la Orden Mevlevi, muy famosos por sus danzas giratorias que realizan con el acompaña-miento de poesía cantada del Mathnawi, la principal obra del fundador de la Orden, Yalal al Din Rumi (1207-1273), uno de los más importantes sabios sufíes de todos los tiempos. Su método incluye tres elementos que trascienden las barreras de la comunicación humana: la música, la poesía y el recuerdo. La combinación de estos tres elementos tiene lugar en la ceremonia de la danza giratoria (Sema).
La Sema, compuesta por siete partes, representa el viaje místico de una persona hacia Dios. La ceremonia intenta reflejar la naturaleza giratoria de todo lo que se encuentra en la naturaleza, desde las galaxias a los átomos. Mediante la Sema el sufí llega al conocimiento de la Verdad, lucha contra su ego y abraza la perfección. Cuando regresa de su viaje espiritual, lo hace como alguien que aspira a servir con amor y entrega a toda la creación.
Con respecto a las largas ropas blancas que los derviches llevan en la Sema, éstas ropas representan mortajas para el ego; los largos gorros en forma cónica que llevan en su cabeza simbolizan tumbas de piedra para ese mismo ego. Durante la danza mística, que puede durar horas, el derviche mantiene el brazo derecho levantado para recibir simbólicamente las bendiciones y energía de lo alto, mientras que el brazo izquierdo está inclinado hacia abajo con el fin de derramar sobre la tierra las bendiciones recibidas. Los derviches forman un círculo y cada uno de ellos se mueve en armonía al ritmo de la música, aumentando lentamente la velocidad e intensidad de los movimientos hasta que todo termina en una cumbre de exaltación espiritual.
A lo largo de su vida Yalal al Din Rumi (fundador de la orden de los derviches) escribió una extensa obra literaria. Además de su obra cumbre, el Mathnawi (Dísticos), escrita en persa, que está compuesto por seis libros y casi 25.000 pareados, compuso 2.500 odas místicas y 1.600 cuartetos. En el Mathnawi se expresa la voz de lamento del alma humana, que desea abandonar su exilio terrenal, buscando la reunificación con su Creador. Yalal al Din Rumi es considerado uno de los principales poetas de la literatura turca, donde es conocido con el nombre de Meviana Celaleddin Rumi. Este destacado místico del islam enseñó que el amor era el camino hacia el crecimiento espiritual y el perfeccionamiento interior. En su obra, expresaba también una gran tolerancia hacia las personas de cualquier creencia.
Quien quiera que seas, ven.
Aunque seas un incrédulo,
un pagano o un adorador del fuego, ven.
La nuestra no es una hermandad de desesperación.
Aunque hayas roto tus promesas de arrepentimiento cien veces, ven.
Lamentablemente, en la actualidad, personas que no pertenecen a esta orden sufí realizan sus danzas con fines esencialmente turísticos.
Un cuento sufí del siglo XIII narra que, en una ocasión, un sabio manifestó:
-La música es el chirrido de las Puertas del Paraíso.
Un ignorante al oírlo comento a este respecto:
-Los chirridos de las puertas no me gustan.
Entonces el sabio le explicó:
-Yo oigo las puertas cuando se abren, mientras que tú las oyes cuando se cierran.
TALENTO
By Andres | Febrero 5, 2010
TALENTO
Pobre talento cuando quienes
lo juzgan son un puñado
de ignorantes.
GALLINERO
By Andres | Febrero 5, 2010
GALLINERO
¿De qué sirve pertenecer a un gallinero
en el que todos sus miembros
cacarean y ninguno de ellos
escucha a los demás?
PARA TODOS LOS LÍDERES DEL MUNDO QUE SE DEN POR ALUDIDOS
By Andres | Febrero 3, 2010
PARA TODOS LOS LÍDERES DEL MUNDO QUE SE DEN POR ALUDIDOS
Hay muchos líderes mundiales que lo único que nos venden es la esperanza de un futuro mejor. A ellos les dedico este minirrelato.
En un hogar donde todos sus miembros se encontraban parados, un niño pequeño le decía a su madre, llorando y haciéndola llorar a ella:
-Mami, tengo hambre. Ayer el presidente decía por la televisión que los parados tengamos esperanza. ¿La esperanza se come?
Pobre hijo mío. La esperanza es un engaño. Es algo que se deja para mañana, y mañana será para pasado mañana y así hasta que nos muramos de hambre.
-Entonces, ¿la esperanza no sirve para nada, mami?
-Sí, sirve, mi vida. Sirve para que los que viven sobrados de todo, nos engañen.
–Pues si no sirve para comer, mami, yo no quiero que me den esperanza ninguna.
-Pues ya has perdido, hijo de mi alma, lo último que un ser humano debería perder.
EL PODER DE LOS RECUERDOS
By Andres | Febrero 3, 2010
EL PODER DE LOS RECUERDOS
Al destruir un recuerdo muy poderoso,
uno corre el peligro de
destruirse a sí mismo.
LA ENVIDIA
By Andres | Febrero 3, 2010
LA ENVIDIA
La envidia es un gusano perverso
que devora por completo a
quien permite que entre
dentro de él.
SOLA (relato corto)
By Andres | Enero 31, 2010
SOLA
Salvavidas los sueños son / que en el mar de la desesperación / a flote mantienen / a aquéllos que todavía los tienen, decía uno de sus poemas favoritos. También María Muñoz se mantenía a flote dentro del mar de su desesperación: soñando. Especialmente despierta. En estos sueños suyos podía regalarse a sí misma todas las maravillas que la avarienta y cruda realidad le negaba. La magia de lo onírico le permitía convertirse en protagonista de hermosas historias de amor, en heroína salvadora de vidas humanas, en madre luchadora que con mil sacrificios conseguía sacar adelante a sus queridos hijos, etc.
María pertenecía al numeroso grupo de mujeres privadas por la naturaleza de esos encantos físicos que las hacen atractivas y deseables a los ojos de los hombres. El que fuera una persona honestísima, tuviera un corazón de oro, cocinara, cosiera de maravilla, fuera amable y considerada con todo el mundo, le servía únicamente para que sus compañeras de oficina se aprovecharan de sus muchos talentos pidiéndole les hiciese esto y lo otro -gratis, por supuesto-. <<Ay, María, pero qué manos tan divinas, tan privilegiadas te ha concedido Dios -la elogiaban luego, las muy hipócritas e interesadas-. Puedes sentirte inmensamente orgullosa de lo que vales, chica. Lo sabes hacer todo y, además, requetebién>>.
Por su escasa belleza exterior -pues la interior suya nadie se molestaba en intentar verla y valorarla-, María no tenía éxito alguno con los hombres. Los pocos que se le acercaron querían sólo sexo y ella, demasiado romántica y desde su convicción moral: decente, no se entregó a ellos prefiriendo su soledad a ser para nadie durante un rato objeto de placer.
Su soltería la llevó sin excesivo pesar mientras le vivió la madre. Existía entre ellas dos un gran cariño y entendimiento. Iban juntas de tiendas, de excursión, cosían, lloraban y se conmovían con las películas sentimentales, con los seriales televisivos en que los buenos sentimientos triunfaban sobre los malos y los sacrificios y sufrimientos realizados por las personas bondadosas recibían merecida recompensa.
Pero tras larga y penosa enfermedad, la madre de María murió dejándola sin su entrañable compañía. Entonces fue cuando de verdad sintió el agobio de la tristeza y la soledad. Se echó una amiga, también mayor y soltera como ella. Congeniaban bastante, salían juntas al cine, acudían a las rebajas, a alguna que otra conferencia, etc. Pero la amistad duró poco tiempo; su amiga se arregló con un viudo y, en adelante, salió únicamente con él.
Un año más tarde, dos compañeras de trabajo pasaron una semana de vacaciones en Nepal, y regresaron de allí entusiasmadas. Quisieron animar a María a que visitara aquel lejano y exótico país.
-Te encantaría si fueras -le aseguraron-. Es un país tan misterioso, tan exótico y fascinante.
-Tendría que ir sola y me da miedo, chicas -manifestó María, sintiendo no obstante, en su interior, como un hormigueo de ilusión.
-No irías sola, mujer. Irías en compañía de un grupo de veintitantas personas. Y no tendrías que preocuparte de nada. La agencia se cuida de todo. Quien sabe si no conoces en ese viaje a algún viudo de buen ver, y la aventura termina en boda.
Esto último se lo dijeron a modo de burla, creyéndolo, en su fuero interno, algo imposible. ¿Quién iba a interesarse por una mujer feúcha, madurita e insignificante como ella?
Nada quisquillosa, María acompañó a las otras en sus risas. Estaba acostumbrada a soportar con paciencia y resignación las ironías y sarcasmos de que la hacían víctima.
El único lugar del extranjero que ella conocía era Lourdes. Fue allí con su madre enferma, a pedirle ella dos a la Virgen un milagro que, desgraciadamente, no se produjo.
Cierta tarde, luego de muchos días de sopesar los pros y los contras, de mirar y remirar el folleto que le habían dado sus compañeras de trabajo, María, nerviosísima, temiendo cometer la mayor temeridad de toda su vida, entró en una agencia de viajes y reservó el viaje de una semana a Nepal para primeros del mes siguiente en que la correspondía tomar sus vacaciones laborales. Read the rest of this entry »
LAS CASITAS DE ESPÍRITUS TAILANDESAS
By Andres | Enero 29, 2010

LAS CASITAS DE ESPÍRITUS TAILANDESAS
Una de tantas cosas que llaman mucho la atención a quienes visitan Bangkok por primera vez son esas casitas que los tailandeses tienen colocadas en sus casas, en sus patios o incluso en las calles frente a tiendas y otros negocios para que residan en ellas los buenos espíritus y éstos les den buena suerte y alejen las desgracias. Colocadas en los jardines, de Bangkok, dominan el panorama entre los juncos, heliconias y orquídeas (siempre asegurándose de que su sombra no se interponga con la propiedad principal para no insultar a los espíritus) Estas casitas las construyen principalmente de cemento y madera. Las talladas con madera de teca y pintadas de diversos colores, son en mi opinión las más bonitas. Yo les encuentro cierta similitud con las pequeñas ermitas ortodoxas con que en Grecia honran a sus santos.
Los tailandeses son extremadamente supersticiosos. Su inclinación supersticiosa llega a tal punto que realizan ofrendas incluso a los espíritus malos para que no los ataquen. Para aplacar a los espíritus les ofrecen guirnaldas de flores, incienso, velas y comestibles, ubicándolo todo dentro y fuera de las casitas ante las cuales los he visto arrodillarse y rezar. Y aunque han abrazado mayoritariamente el budismo, los tailandeses siguen conservando, muchos de ellos, algunos ritos animistas bastante más antiguos que la religión actualmente oficial en su país. La conversión al budismo data de unos 2.500 años, pero muchísimo antes ya el animismo estaba bien asentado y prevalecía en las creencias populares.
También los trenes, embarcaciones, taxis, vehículos privados y de transporte llevan dentro de ellos talismanes y casitas de espíritus para que los protejan a ellos y a los viajeros que ellos transportan.
La religión es uno de los ejes de la cultura tailandesa; influye en las tradiciones, en la cultura, en la economía y en la política. En el animismo los tailandeses buscan protección, y en el budismo la reencarnación que les dará otra vida mejor o peor según lo bien o mal que hayan obrado en ésta. Deseosos de obtener esa vida mejor, la mayoría procura cumplir los cinco preceptos primordiales para ellos: ayudar a los necesitados y venerar a sus antepasados, ser bondadoso con su prójimo, realizar ofrendas a los monjes y a Buda, ofrecer tributos al templo y emplear tiempo en meditar. Los monjes budistas reciben el máximo respeto de la gente porque han aceptado una vida de absoluta pobreza, sin tener más posesiones que su vestimenta, el recipiente de metal para su única comida diaria, una bolsa de mano, un abanico de papel y un paraguas. Y nada más.
I Premio Sexto Continente de Relato. Ganadores
By Andres | Enero 27, 2010
I Premio Sexto Continente de Relato. Ganadores
Ganadores del Primer Premio Sexto Continente de Relato. 10 autores que serán publicados en un volumen recopilatorio por Ediciones Irreverentes
Hemingway en Kabul de Carlos Rodrigues Gesualdi (Argentina)
Hacia la oscuridad de Manuel Amorós (España)
Aventura africana de Andrés Fornells (España)
Espantapájaros alicate de Álvaro Díaz Escobedo (España)
El cuadro de Allende de Daniela Valdez (México)
La muñeca de José Luis García Rodríguez (España)
Hotel Tokio de Harol Gastelú (Perú)
He vuelto de Isaac Belmar (España)
La mujer del taxi de Inés Arteta (Argentina)
Qué teníamos en la cabeza de Tomás Pérez Sánchez (
UNA PALOMA CAGONA
By Andres | Enero 24, 2010
UNA PALOMA CAGONA
Esta vez no erraré el tiro, me dije cabreado. Subí a la azotea. En mis manos la escopeta y en mí ánimo el propósito de matar a la paloma que suele llenarme de excrementos la ropa puesta a secar. La pillé infraganti. La estaba apuntando cuando apareció una morenaza imponente que me preguntó:
-¿Estás apuntando a mi paloma?
-No, voy a dispararle a esas nubes del cielo -señalé-. Los chinos consiguen, por este método, que llueva.
-Me encantan los frikis como tú -aseguró.
Solté la escopeta y sonriendo seductoramente me fui para ella, que mostraba una sonrisa igualita a la mía.
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