ESTO SE LLAMA OPTIMISMO (PÍLDORAS FILOSÓFICAS)


(Copyright Andrés Fornells)
Agradeced, amigos míos, que tenéis una esposa que os aburre porque os da lo mismo de cenar todas las noches, porque ella está en casa con vosotros y no se ha escapado con otro fulano.
*
Agradeced, amigas mías, que tenéis un esposo vago que está tumbado en el sofá viendo televisión, porque él podría estar en algún bar emborrachándose o peor todavía, en un burdel dando a otras el dinero que os escatimase a vosotras.
*
Agradeced, queridos, que tengáis hijos adolescentes en casa quejándose de que no les gusta lavar los platos ni pasar la fregona, ni quitar polvo porque los tenéis en casa y no por las calles drogándose. Emborrachándose o haciendo cosas todavía peores.
*
Agradeced, aunque rabiéis por ello, los impuestos que pagáis porque eso significa que tenéis un trabajo y no estáis en el puto paro.
*
Agradeced el gran desorden y suciedad que tenéis que limpiar después
de dar una pequeña fiesta, porque esto significa que tenéis amigos y algo de dinero
para fiestas.
*
Agradeced, queridos, que la ropa se os haga chica y os apriete,
porque eso significa que vais sobrados de comida.
*
Agradeced que vuestra sombra os sigue, porque esto significa que
estáis disfrutando del sol y no estáis metidos en una cárcel o, peor todavía, en un ataud.
*
Agradeced, queridos, tener que cortar la hierba del jardín y limpiar los cristales
de las ventanas porque eso significa que tenéis casa y jardín.
*
Agradeced las dificultades que encontráis para aparcar,
porque eso significa que poseéis un vehículo.
*
Agradeced, queridos, tener recibos de la luz que pagar, porque eso significa
que tenéis electricidad, televisión, nevera y hasta ordenador. Acabo de darle un cariñoso beso al mío.
*
Agradeced, queridos, lo mal que cantan vuestros vecinos,
porque esto significa que no estáis sordos.
*
Agradeced, queridos, tener mucha ropa para lavar, porque eso
significa que no andáis desnudos por la calle ni siempre con el mismo vestido.
*
Agradeced, queridos, que el despertador os despierte todas las mañanas
porque eso significa que seguís vivos, pues los muertos cada vez oyen peor.
*
Y finalmente, queridos, agradeced que la gente ponga cosas en sus blogs
para que os sirvan de distracción un momentito.
*
Y finalmente de finalmente, queridos, yo os agradezco este poquito de interés
que me habéis prestado. Que alguien os lo pague porque
yo tengo los bolsillos rotos y además nadie me fía.
Pero sonriamos que la vida es corta, y las deudas
largas. Y sobre la bicicleta de la esperanza
hasta los más gordos pueden subirse
si previamente la han reforzado.
¡Ánimo!
*

INDIA: SUS CALLES Y SUS VACAS SAGRADAS (Mis viajes alrededor del mundo)


(Copyright Andrés Fornells)
Alguien que conocía muy bien la fascinante India, dijo de este pobladísimo país (1. 324 millones de habitantes), que es el mayor teatro al aire libre del mundo. Paseando por las calles de Bombay (Mumbai para los nativos) puede uno encontrarse barberos, sacamuelas, encantadores de serpientes, santones predicando, mujeres embelleciendo el conjunto con sus saris y velos de vivos colores y, para no extenderme más, vacas sagradas. Las vacas sagradas lo tienen todo sagrado menos el hocico. Y es que esta parte de su anatomía, según una leyenda muy antigua, la castigó uno de los dioses más importantes del Hinduismo por haber intervenido este animal en un litigio a favor de un dios muy importante y en contra de otro dios hindú que no lo era menos.
Gracias a este favorable castigo los verduleros hindúes pueden alejar a las vacas a golpes (yo los he visto arreárselos a partes que duelen incluso más que en los hocicos) cuando se acercan a sus puestos a perjudicarles pretendiendo comerse gratis sus productos.
Las vacas viven en absoluta libertad dentro de las ciudades y se permiten realizar actos incívicos que les serían castigados a los humanos. Pueden tenderse en mitad de la calzada obligando a todos los vehículos y personas a no causarles daño alguno, o realizar el mismo capricho en una acera obligando a todos los viandantes a bajar de la misma corriendo el peligro de ser atropellados por verse forzados a meterse en terreno destinado al tráfico, por cierto increíblemente caótico pues todo el mundo que circula por las calles de cualquier ciudad hindú tiene derecho a ir por la izquierda, por la derecha y por el centro. Y lo más asombroso es que a pesar de esta falta de normas, a base de bocinazos y algún que otro grito, consiguen los conductores de vehículos que haya menos accidentes que en otros países con normas de tráfico muy bien estudiadas y estrictamente cumplidas.

CONFUCIO FUE EL FILÓSOFO ORIENTAL MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS (PÍLDORAS FILOSÓFICAS)

La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos los unos a los otros y nos juntemos; la educación y la religión hace que seamos diferentes y nos alejemos.

No todos los hombres pueden ser grandes, pero pueden ser buenos. Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.

Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.

Quien se cree sabio empequeñeciendo a los demás, es un enano al que un efecto óptico propio lo ve gigante.

Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.

Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.

El que domina la cólera, domina a su peor enemigo.

Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.

Algún dinero evita preocupaciones; mucho dinero, las atrae.

LOS CHARLATANES DE CUELLO BLANCO (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
—¡Papá, cómprate un crecepelo! ¡Papá, comprante un elixir de la eterna juventud! ¡Papá, cómprate un ungüento prodigioso que lo cura todo! ¡Date prisa, papá, que a los diez primeros que compren un producto que vale cien, ese hombre lo va a dar por veinte, porque asegura está tan acostumbrado a perder dinero, que ganarlo le jodería!
Mi padre, risueño, mostrándome una expresión de hombre que está de vuelta de todo, solía preguntarme, paciente:
—Vamos a ver, hijo, ¿por qué quieres que me compre todas esas cosas?
Yo, creyéndome mucho más listo de lo que era, se lo explicaba:
—Papá, crecepelo porque te estás quedando calvo. Elixir de la eterna juventud porque te estás haciendo viejo. Y ese ungüento prodigioso porque lo cura todo: resfriados, infecciones, diarreas y muchas más cosas.
—¡Ja, ja, ja! —reía él con ganas—. Son charlatanes, hijo —me aseguraba—. Mienten todo el tiempo. Son unos desvergonzados embusteros. Nada de lo que nos venden sirve para lo que ellos dicen. En realidad, para lo único que sirve es para quedarse con el dinero que tanto esfuerzo y sudor les cuenta ganar a la gente obrera, a la que pertenezco yo.
Yo aprendí de su experiencia y, en adelante, desconfié de los embaucadores y no les creí en nada.
Lo mismo que mi padre me decía a mí, les digo yo actualmente a mis hijos con respecto a los políticos actuales. Espero por su bien, que me crean y hagan el mismo caso a mis expertas advertencias, que hice yo a las expertas advertencias de mi padre.

ENCANTADORES DE SERPIENTES (MIS VIAJES)


(Copyright Andrés Fornells)
Se calcula que en la actualidad existen en la India unos 300.000 encantadores de serpientes. El gobierno hindú pretende quitarlos de la circulación. Está en vigor una normativa india aprobada en 1972 que prohíbe tener serpientes como animales domésticos. Debido a esta prohibición, los sapwalas no están ya más visibles en los lugares céntricos ofreciendo su espectáculo a los turistas, sino que actúan en lugares más discretos donde no suele molestarles la policía. Pero los saperas (como se los llama también) están en contra de las autoridades que son cada vez más exigentes con el cumplimiento de la ley. Ellos alegan que es su único medio de vida. Y el gobierno tampoco les ofrece ninguna otra alternativa. Algunos de estos encantadores de serpientes son, en contra de lo que puede pensar la mayoría de la gente, músicos bastante buenos. También hay alguna mujer que ejerce este antiquísima actividad. El promedio de serpientes que necesitan por año estos encantadores se calcula que son unas siete. Puede que en su totalidad parezcan muchas, pero no es así ya que sigue habiendo muchísimas y causando muertes de personas todos los años.
Tan abundantes son todavía los ofidios que en la última visita que hizo el presidente Bush a la India, tuvieron que contratar a sapwalas para prevenir que alguno de ellos apareciera por el sitio donde el primer mandatario norteamericano iba a dar su discurso.
Todos estos tradicionales artistas callejeros suelen llevan con ellos una cesta con un par de serpientes naja dentro, un tumarit (flauta), y un morral que contiene algunas ratas y huevos, que son los alimentos que suelen darles a sus reptiles.
Su forma de actuar consiste en tocar la flauta después de haber abierto la tapa de la
cesta. Las serpientes saltan fuera de su escondite, se yerguen majestuosamente frente al domador meciéndose con lentitud al compas de la música y los movimientos de su flauta. Las serpientes son sordas, pero al parecer captan ciertas vibraciones.
Algunos encantadores permiten que los ofidios se enrosquen alrededor de su cuello.
Terminada la actuación les dan de comer. El secreto de que no los muerdan, dicen algunos de los encantadores que es debido a que las serpientes los respetan. Mientras que otros aseguran que se van inmunizando de niños inyectándose una pequeña cantidad de veneno. Y unos terceros afirman que hacen a las najas morder cosas blandas para que dejen el veneno en ellas. También emplean los sapwalas el truco de cambiar hábilmente la cobra inicial por una serpiente que no es venenosa. Y finalmente he escuchado que algunos encantadores se ponen en la corva de alguna de sus piernas una ramita de una planta cuyo olor es parecido al de la pimienta y que desagrada tanto al reptil que lo mantiene a distancia.
Yo no voy a argumentar si existe o no algo mágico en el trabajo que realizan los encantadores de serpientes, pero si defiendo que corren riesgos y que demuestran un valor, una habilidad y un conocimiento de los hábitos de los reptiles que merecen ser reconocidos. Dhanyavaad (gracias)

LA MAGIA DE LA NIÑEZ (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
No sé si mucha gente coincidirá conmigo, en la opinión de que la niñez, presenciada desde la atalaya de la madurez, no importa lo difícil que haya sido, posee una especie de aureola mágica que la embellece hasta un punto en que su evocación nos despierta una nostalgia tierna, entrañable, conmovedora.
La infancia mía estuvo llena de vicisitudes, escasez de alimentos y sin más juguetes que aquellos que yo mismo me inventaba. Latas de conserva que unidas por cordeles convertía en trenes con vagones llenos de lo que mi fantasía decidía. Cañas que con un alambre en uno de sus extremos convertía en aparejo de pesca y con el que mi imaginación pescaba ballenas, un pez más grande que una catedral, me decían. Y hojas de periódico con las que los adultos me habían enseñado a construir aviones, sombreros y barcos.
La infancia mía fue mágica porque conté con el amor y la protección de mis abuelos y mis padres.
Aunque solo fuera por tener cerca a sus familiares, la infancia de todos los niños debería ser mágica y, seguramente, a pesar del desenfrenado consumismo actual y dificultades laborales de la gente trabajadora, lo sigue siendo para muchos pequeños.
Ayudemos a los niños, aunque sea con algo que nos sale tan gratuito como una sonrisa, un saludo amistoso, una palabra amable. Ellos lo agradecerán y recordarán, como yo recuerdo a una anciana de mi calle que llevaba siempre algunos caramelos en el bolsillo para darlos a los pequeños que veía llorar. A mí me dio más de uno. La llamábamos abuela Matilde. Iba siempre vestida de luto y alguna gente decía de ella que la había vuelto loca la muerte de un hijo.

DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN (PILDORAS FILOSOFICAS)


DECÁLOGO DE ABRAHAM LINCOLN

1.- Usted no puede crear prosperidad desalentando la iniciativa propia.

2.- Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.

3.- Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.

4.- Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.

5.- Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.

6..- Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.

7.- Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.

8.- Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.

9.- Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.

10.- Usted no puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

BOMBAY Y SUS COMERCIANTES (MIS VIAJES ALREDEDOR DEL MUNDO)

(Copyright Andrés Fornells)
Bombay (Mumbai para los hindúes) es la capital del estado federal de Maharastra. Su nombre, según algunos estudiosos, deriva de la diosa local Mumba Devi, aunque también otros defienden que el nombre proviene de la palabra portuguesa bom bahía. Los defensores de la primera teoría y los defensores de la segunda no se ponen de acuerdo en este punto. Mumbay se encuentra situada en las costas del mar arábigo. Es la ciudad portuaria más importante del subcontinente, el principal centro económico de la India y alberga a la mayor industria cinematográfica del mundo. Cuenta con numerosas universidades, teatros, museos y galerías.
En esta enorme ciudad se hablan alrededor de 200 lenguas y dialectos. La lengua más hablada es el maratí que la utiliza casi el cincuenta por ciento de la población. Los individuos de las clases altas dominan el inglés, y la gente de la calle que intenta vivir de los turistas lo chapurrea lo suficiente para entenderse en aquello que les interesa. Y una de las cosas que les interesa es llevar turistas a las tiendas que les dan comisión por traerlos.
A los buenos vendedores hindúes les apasiona el regateo. Siempre salen ganando porque pueden pedir mil por un objeto que vale diez, y cuando el comprador considera todo un triunfo haberlo conseguido por quinientos, sigue comprando carísimo, sin él saberlo. Estos vendedores hindúes (especialmente los joyeros) son extraordinariamente astutos y teatreros. Pueden mostrarse tan compungidos por el precio que has conseguido acordar con ellos, que casi te convencen de que realmente lo están.
Si tienes la suerte de ser el primer cliente que ese día ha entrado en su negocio dispuesto a comprar, puedes conseguir el mejor de los precios, pues estos comerciantes tienen la creencia de que la primera venta siempre les trae suerte, y conceden mayor rebaja de la habitual, por conseguirla.

ELLA ESTABA SENTADA EN UN BANCO DEL PARQUE (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
Elena tenía muchos pretendientes, muchos admiradores, una legión de chicos ansiaban salir con ella. De los más atrevidos, Elena escuchaba sus proposiciones. Algunas de estas proposiciones eran ingeniosas, interesantes, incluso tentadoras. Pero ella los miraba a los ojos, no veía en ellos lo que esperaba ver y les respondía:
—Muchas gracias, eres muy amable, pero no me apetece salir contigo. Perdona.
Muchos de ellos reaccionaban de un modo desagradable e incluso se atrevían a insultarla.
Un día festivo, paseando por el parque sola, con un libro de poemas en su mano, Elena, cansado de caminar entre la multitud de paseantes que, debido a la espléndida climatología que hacía habían acudido allí, masivamente aquella mañana, cansada de recibir todo tipo de miradas, y algún que otro requiebro falto de originalidad y delicadeza, buscó un banco vacío en el que poder sentarse y leer durante un rato el libro que llevaba. Vio un banco desocupado, tomó asiento en él, abrió el libro y se sumergió en su lectura.
Notó que alguien tomaba asiento a su lado. No experimentó curiosidad por verle. Si era hombre, sumaría un pesado más que intentaría conquistarla, y si era mujer posiblemente trataría de entablar con ella una charla insulsa.
Trascurrió un rato largo. La persona que tenía al lado, Elena se dio cuenta de que giraba el cuello de vez en cuando como si tratase de leer lo mismo que ella, por encima de su hombro. Pero procuro ignorarle. Los poemas que entraban por sus ojos le llegaban hasta lo más hondo de su alma sensible, ávida de belleza espiritual.
Finalmente volvió el rostro hacia la persona que tenía al lado. Se trataba de un hombre joven, de mirada limpia y soñadora. Elena leyó en sus ojos los mismos versos que acababa de leer en el poemario.
Le sonrió como jamás le había sonreído a nadie y colocando el libro entre ambos dijo convencida:
—Te estaba esperando.
—También yo a ti.
Elena colocó el libro en mitad de los dos. Y comenzó a leer mientras él recitaba de memoria lo escrito.

DANIELLE ERA PARISINA (MICRORRELATO)


(Copyright Andrés Fornells)
París, ciudad bellísima, dinámica, bulliciosa, aturdidora. Calles, plazas, edificios, jardines llenos de magia. Mezcolanza de razas. Gente con prisa, gente sin prisa ninguna. Restaurantes, bares y sobre todo boutiques. Devoradoras de moda todo el tiempo entrando y saliendo de ellas. Se entrelazan en el aire los más exquisitos perfumes del mundo. Y para los hombres, sobre todo, París es la ciudad que posee más mujeres hermosas, elegantes y seductoras del mundo entero. Las mujeres parisienses, hasta las que no lo son, parecen bellas. Las mujeres parisinas se mueven con una sensualidad especial, irresistible, entre voluptuosas y vampíricas.
Danielle era una de ellas. Alberto la conoció en un café. Alberto se enamoró fulminantemente de ella. A Danielle le bastó el lujurioso movimiento de sus rojos y carnosos labios, fumando un cigarrillo, para conseguirlo.
Danielle necesitaba varios hombres para seguir alimentando su ego de mujer irresistible, sexualmente insaciable. Alberto la quería para él solo, pero con tal de no perderla la estuvo buscando amantes hasta que un día, no pudiendo soportar más tiempo el sufrimiento, la tortura de los celos, envenenó el contenido de una botella de champán y logró dejar de sufrir a cambio de morir con ella.