NOTRE-DAME Y LOS FRANCESES (MICRORRELATO


FoTo de «LA OPINIÓN)
(Copyright Andrés Fornells)
Hay bastantes cosas por la que todos deberíamos admirar a los francesas (he dicho bastantes, no todas las cosas, quede esto claro. En el momento mismo en que los parisinos supieron el desastre que se estaba produciendo en su maravillosa catedral, que visitan unos 13.000.000 de personas todos los años, formaron una cadena humana que consiguió salvar un buen número de las obras más antiguas y valiosas que contenía su catedral en llamas.
Hasta ahora, unos pocos franceses capitalistas han reunido ya 750. 000.000 de euros para que se reconstruya esta extraordinaria joya arquitectónica que cuenta con nueve siglos de antigüedad.
Todos los dirigentes de partidos políticos, incluidos los más más extremos, han lamentado esta colosal desgracia, y ninguno, tenga creencias religiosas o no, ha dicho una sola palabra en contra de este grande e inigualable monumento del cristianismo. El presidente de la nación ha tranquilizado a la población poniendo incluso una fecha de recuperación que puede pecar de optimista: 5 años.
No quiero ni imaginar lo que ocurriría en otras naciones donde los laicos están saturados de odio, porque no me extrañaría que se alegrasen de la ruina acontecida, por no sentir respeto por nada de lo que otros aman y ellos aborrecen.

LAS LLAMAS NO RESPETAN A LAS MARAVILLAS (ACTUALIDAD)

(Copyright Andrés Fornells)
Esto fue hasta ayer mismo, NOTRE-DAME: La catedral de París una de las más importantes obras del gótico. Destacaban en ella su espectacular rosetón y sus bien conservadas gárgolas. Subir a la parte superior de sus torres nos permitía contemplar una espléndida perspectiva de París. En verano solía haber colas tan largas que quienes deseaban visitarla podían caer en la desesperación por la agotadora espera a la que se veían obligados. Aparte de esta famosísima catedral, allí en la isla de la Cité, nació la ciudad de París con el asentamiento de la tribu de los Parisii. Su parte trasera abrazada por un pequeño parque y el Sena la hacen uno de los parajes más bonito y relajante de la ciudad.
Víctor Hugo, entre otros muchos, nos la dio a conocer a quienes vivíamos lejos de ella, a través de una historia de amor imposible, la de Quasimodo y la gitanilla Esmeralda. Ayudemos todos, dentro de nuestras posibilidades, para que esta maravilla, patrimonio de la humanidad, pueda ser reconstruida.

HALLAZGO EXTRAORDINARIO (MICRORRELATO)

COLA

 

 

 

 

 

 

(Copyright Andrés Fornells)

Mi amigo Abelardo ligaba menos que el agua y el aceite. Mi amigo Abelardo había terminado sus estudios y conseguido el título de ingeniero químico. El trabajo estaba muy mal y no encontraba empleo. Esto no le preocupaba mucho porque a sus padres no les importaba seguir manteniéndolo y preocupándose por él igual que cuando era niño. Lo que sí preocupaba a Abelardo era que, por ser él más feo que Picio, ligaba menos que su Santidad. Algunos desalmados se burlaban de él, actitud que también molestaba mucho a Abelardo.
Decidido a cambiar una situación que le hacía desdichado, Abelardo se pasó muchos días y muchas noches haciendo pruebas en un pequeño laboratorio que se había montado en el interior de una caseta situada en el jardín del pequeño chalé donde vivía con sus padres.
Hoy estoy haciendo cola delante de la verja del jardín de ese chalé. Tengo delante de mí a más de doscientas personas jóvenes. Todos estamos aquí para comprarle a Abelardo una colonia que él ha inventado. Colonia que te la pones, sales a la calle e inmediatamente tienes a media docena de mujeres siguiéndote y pidiéndote les hagas el favor de amarlas. Y si eres mujer, funciona lo mismo, puñados de hombres detrás de ella rogándole exactamente lo mismo.
El que no quiera creer esto, que no lo crea. Los doscientos y pico que estamos aquí haciendo cola sí lo creemos.
—¡Eh, eh! ¿Dónde vas tú? Ponte en la cola como todos los demás, que prisa la tenemos todos. El fin de semana empieza mañana y todos sabemos lo que es la necesidad.
Un montón de voces se unen a la mía. El que pretendía colarse no lo ha conseguido.

DECLARACIÓN DE AMOR (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
Yo era un tipo de persona que
se conformaba con lo que tenía.
Un tipo de persona que nunca pedía nada.
Que estaba contento con lo que recibía.
Esto fue antes de conocerte.
Porque cuando te conocí
le pedí a la vida que me diese
todo el tiempo del mundo
para poder pasarlo junto a ti.
Y se lo pido insistentemente todos los días.
De momento la vida está siendo
generosa conmigo y me hace caso.
Infinitas gracias, vida,
tú sabes bien cuanto la quiero.

LA IMBECILIDAD FUE SEMBRADA Y HA DADO MAGNÍFICOS FRUTOS (MICRORRELATOS)

(Copyright Andrés Fornells)
En la actualidad unos sembradores de imbecilidad se han dado cuenta de que su siembra no solo prendió, sino que ha conseguido un extraordinario éxito con ella, pues han logrado darles, a muchas mentes humanos, la misma vuelta mental que a un calcetín. Ya han comenzado a enfrentar mujeres con hombres y viceversa. Y han conseguido llenar calles, plazas y parques con hombres y mujeres desnudos y pintarrajeados reclamando las cosas más absurdas e insensatas. Y esos montones de imbéciles útiles para ellos han salido del anonimato y repartido por todas partes, incluidos, naturalmente, los platós de televisión, consiguiendo con su presencia y sus imbecilidades multitud de seguidores que pregonan sus imbéciles consignas.
Ahora, esos tarados mentales han decidido que quieren “desprincesar” a las mujeres. Y castigar muy duramente a los hombres que las encuentran hermosas y tienen la osadía de decírselo, acto que es considerado, por ellos, como imperdonable machismo y condenable violación verbal.
Mucho me temo que si los hombres terminamos tratando a las mujeres como si fueran robots, sin admiración ni deseo, puede que los hombres a falta de princesas que nos enamoren nos liemos con robots-hembras que nos sonrían con agrado cuando les llamemos guapas y terminemos todos armando un lío tan colosal que los extraterrestres, que según creen algunos estudiosos nos sembraron aquí en la Tierra, decidan prescindir de nosotros y lo mismo que nos crearon decidan destruirnos por habernos convertido en cosecha frustrada. Con todo esto no he pretendido asustar a nadie, únicamente he pretendido advertir de lo que se nos puede venir encima si no andamos listos quiénes conservamos todavía la sensatez.

UNA CUERDA POR RECOMPENSA (MICRORRELATO)

cuerda(Copyright Andrés Fornells)
Hubo una vez en un pueblo, un hombre inmensamente rico y un hombre inmensamente pobre, a los que el azar conectó. El rico había reunido su gran fortuna explotando y engañando a todo el que podía. El pobre no tenía un céntimo porque era tan honrado que veía un grano de trigo en la calle e iba de casa en casa preguntando quien lo había perdido.
Un día, el hombre pobre encontró en la calle una cartera repleta de dinero. Buscó dentro de ella la identidad de su dueño y descubrió que pertenecía al hombre ricachón. Aunque estaba tan necesitado el infeliz, que llevaba dos días sin comer, era tan honesto que se presentó en la mansión del opulento y le entregó su cartera. Aquel perverso tipo acaudalado se rio de él, le llamó imbécil y le regaló una cuerda diciéndole:
—Anda ahórcate con ella. Los idiotas como tú no merecen vivir.
El pobre honorable asintió con la cabeza dándole la razón y fue en busca de una rama de árbol que no fuera a romperse con su peso.

Le conté esta historia a un hombre creyente y bondadoso y él me aseguró:

–Tranquilo porque, finalmente, los malos terminan siendo castigados y los buenos premiados. Para tranquilizarle le dije que, después de escucharle, me quedaba tranquilo, pero falté a la verdad.

ELLAS (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
Hay personas que son tan maravillosas que,
sin tener que decirles nada,
ni que ellas nos digan,
nos hacen sentir que ya tenemos
junto a ellas lo mejor
que puede ofrecernos la vida.
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ME GUSTA… (MICRORRELATO)

(Copyright Andrés Fornells)
Me gusta ese primer rayo de sol que por la mañana me da en la cara. Me hace cerrar un momento los ojos, sonreír y pensar: ¡Qué hermosa es la vida!
Me gusta salir a la calle y cambiar saludos con la gente conocida. Llegar al semáforo y mirar las caras de los transeúntes que esperan aparezca la luz verde, aunque ellos no me miren a mí. Comprarle un cupón al ciego de la esquina que termina con la cifra de los años que tiene mi amada.
Me gusta llegar a la casa de Mary, que me abra la puerta su madre, cambie unos buenos días conmigo y ella te grite en tono jocoso:
—¡Mary, ha llegado el pesado de tu chico!
Me gusta escuchar tus pasos rápidos descendiendo la escalera, el beso que le das a tu madre, y el ímpetu con que te arrojas a mis brazos, que te cierran contra mi pecho para que tu corazón y el mío se arrullen.
Me gusta caminar contigo hundiendo los pies en la arena de la playa y llegados allí donde no hay nadie, que tú te comas el amor de mi boca y yo comerme la miel de la tuya.
Me gusta recordar que nos seguimos amando igual que aquel primer día en que, con voz temblorosa de emoción nos dijimos, los dos a la vez: ¡Te amo!
—Me gusta… Me gusta estar en el mundo, ¡el lugar más hermoso de cuantos existen en el universo!
Si les ha entretenido un poco este modesto y breve comentario mío, tal vez le guste leer mi libro “MADRE LEÍA NOVELITAS DE AMOR”. Capítulos gratis en este enlace:  https://www.amazon.es/Madre-le%C3%ADa-novelitas-Andr%C3%A9s-Fornells/dp/1549582801

EN EL ARTE UNOS TRIUNFAN Y, OTROS, TODO LO CONTRARIO (MICRORRELATO)

en el arte, unos triunfan y otros no

 

 

 

 

 

 

(Copyright Andrés Fornells)

Augusto Torrado llevaba años pintando. Sus cuadros los malvendía en el Mercadillo, a los turistas que se los compraban por lo baratos que los daba. Augusto Torrado era el primero en reconocer que sus obras no pasaban de ser mediocres. Les faltaba lo que muy substancialmente diferencia al artista vulgar, del genio, y era que sus cuadros no emocionaban, no admiraban, por carecer de lo primordial, lo que todos los artistas persiguen: despertar sentimientos, emociones, poseer alma.
Augusto consideró la posibilidad de conseguir algo de éxito si, en vez de dedicarse a pintar paisajes, pintaba seres humanos. Y el primer paso que dio fue romper la hucha de sus ahorros y contratar a una modelo muy cotizada.
La modelo era bellísima, se llamaba Rita, como la patrona de los imposibles, e imposible fue para el pintor, nada más conocerla, no enloquecer de pasión por ella.
Un día en que se le subió la lujuria a la cabeza, Augusto le pidió relación amorosa, y se llevó una buena mortificación pues ella lo despreció y humilló llamándole gordo asqueroso, y se negó a posar más para él.
Pasaron algunos años y la veleidosa fortuna convirtió a Augusto en un afamado pintor cuyas obras se hallaban entre las más cotizadas del mundo deformando los objetos que pintaba. Convertía un rostro en un rompecabezas sin terminar, una lechuga en una pista de tenis y transformaciones tan desquiciadas como éstas.El recuerdo de Rita se le había borrado. Multitud de mujeres hermosas lo encontraban genial, bello y, sobre todo, rico y famoso. Fotografiarse con él, y no digamos tener un romance con experiencia de cama incluido, ponía a cualquier hembra ambiciosa en la cresta de la ola.
Rita, viéndole a él triunfante, teniendo ella su hermosura marchita y la pobreza por compañera, se arrepintió amargamente de haberle despreciado. Y para sumarle todavía más amargura, un compositor argentino compuso un tango que retrataba, amarga y siniestramente, su desdichada situación actual.

Sola, fané, descangayada, la vi esta
Madrugada salir de un cabaret; flaca, dos cuartas
De cogote y una percha en el escote bajo la nuez
Chueca, vestida de pebeta, teñida y
Coqueteando su desnudez, parecía un gallo
Desplumao, mostrando al compadrear el cuero
Picoteao, yo que sé cuando no aguanto
Más, al verla así, rajé pa’ no llorar.

 

COMO CONSEGUIR LO QUE NO SE PUEDE COMPRAR (MICRORELATO)

bicicleta

 

 

 

 

 

 

(Copyright Andrés Fornells)

Un niño muy pobre, llamado Manolillo, sufría de dolorosa envidia cada vez que veía pasar a un niño pijo montado en su preciosa bicicleta cromada y adornada con banderitas de alegres colores.
Un día, Manolillo aprovechó un descuido del niño rico, que soltó su bici un momento para desaguar apuntando al tronco de un árbol, que recibió la ofensa sin quejarse, para coger la bicicleta del que orinaba y descubrir la única manera en la que le era posible disfrutar de las cosas que anhelaba y nunca podría comprar.
Detuvieron al chiquillo marginado, y éste hizo otro descubrimiento muy amargo: Lo que no se podía comprar con dinero se podía adquirir con privación de libertad. El precio le pareció muy alto, pero no supo encontrar ningún otro más barato para disfrutar lo mismo que disfrutaban otros niños más afortunados que él.