EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ATAPUERCA


EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ATAPUERCA

(Comentario sin apenas valor científico o de cualquier otra índole)


Llegó a mis oídos que en el prodigioso yacimiento arqueológico de Atapuerca, que constituye uno de los descubrimientos más importantes que se ha realizado en la paleontología, han encontrado un hueso perteneciente a un homínido que vivió un millón trescientos mil años atrás, y al que consideran el más antiguo habitante de Europa.

Hasta aquí nada alarmante. A celebrarlo tocan. Difusión para el mundo entero. Parabienes. Pero lo alarmante viene ahora: según algunos detalles encontrados en ese hueso, se podría sospechar que la carne que lo cubría sufrió las dentelladas de congéneres suyos, lo cual podría demostrarnos que en época tan antigua se practicaba ya el canibalismo.

Le pasé este informe a mi primo Orfeo que, cuando le da por el pesimismo se convierte en el campeón mundial de los pesimistas.

-¿De qué te asombras, primo? -me dijo-. Dentro de cien años, o muy posiblemente antes, al ritmo que crece la demografía humana sobrevivirán los más fuertes comiéndose a los más débiles, dejando demostrado que lo del ser humano civilizado habrá sido una moda transitoria, pasajera, como lo fueron los dioses del Olimpo, las torturas a los herejes o taponar con ajo los boquetes de las muelas careadas.

(Se aceptan, con agrado, comentarios)

FÓRMULA INFALIBLE PARA EMBARAZAR SEÑORAS (RELATO)

BELLA DESNUDA

FÓRMULA INFALIBLE PARA EMBARAZAR SEÑORAS

Un convincente vaquero gallego al que tuve el gusto de conocer, me reveló una

fórmula antigua que él conocía y que me garantizó era infalible para

embarazar señoras. Consistía la misma en mezclar cuerno de

ciervo hecho polvo, con excremento de vaca. Con ambas

cosas se hacía una especie de tortita que se colocaba,

durante el coito, encima del vientre de la aspirante

a ser preñada y, nueve meses más tarde, no

fallaba, ella traía una criatura al mundo.

Estuve por creerle, cuando me

presentó a los catorce hijos

que, por este método,

había tenido.

LOS SANFERMINES

PROHIBIDO PROHIBIR

Así rezaba una de las pintadas más conocidas de cuantas se hicieron durante el famoso mayo francés del 68.

Esto viene a cuenta de que en los últimos encierros de los sanfermines hemos tenido que lamentar varios heridos y un muerto, y numerosas voces condolidas y justicieras se han levantado en contra de esta fiesta que tiene lugar todos los años en Pamplona, pidiendo que se prohíban sus tradicionales encierros.

Según algunos prestigiosos y muy fiables historiadores, esta temeridad de los hombres enfrentándose a las fieras para demostrar lo valientes que son, viene ya de muy lejos. Y con respecto a los toros, los hombres ya se enfrentaban a ellos en la antigua Grecia y, en nuestro país de cuando los celtiberos demostraban a la historia que eran un pueblo, guerrero, bravo y amante de la libertad hasta el punto de dar su vida por conservarla. Recordemos a nuestra heroica e indomable Numancia.

Quienes piden que se prohíba la fiesta nacional de los toros y todas las demás fiestas en las que tienen protagonismo los astados, que tengan en cuenta que las tradiciones -se esté en acuerdo o en desacuerdo con ellas-están firmemente arraigadas en los pueblos y sus gentes y no son nada fáciles de eliminar.

Algunos habrán visto a los masai -seguramente de bastante lejos- enfrentarse a un león para demostrar su coraje.

Bastantes más habrán visto las procesiones de Semana Santa en Filipinas hombres que se martirizan el cuerpo con agujas, garfios y hasta puñales; o en la India romperse cocos en la cabeza que acaba chorreando sangre.

Todo nuestro país habrá visto las procesiones de Semana Santa con hombres cargados de cadenas y pesadas cruces.

Y el mundo entero ha asistido a alguna sesión de circo donde los artistas de turno se tragan clavos, hojas de afeitar, bombillas y hasta sables.

Que los hombres, no importa el grado de civilización que alcancemos, llevamos a medio salvaje o salvaje entero dentro del cuerpo que desespera por salir afuera, y que consigue salir más veces de las convenientes, es archisabido.

Por mi parte me limito a hacer un comentario más o menos neutral, sobre los encierros y otras tradiciones. Sólo un comentario neutral, pues mi abuela Rosario me enseñó que la mejor manera de no hacerse enemigos es acogerse a la fórmula resignada que a ella tan bien le iba:

-¡Ay, que Dios nos coja confesados!

 

 

MICHAEL JACKSON (el rey del pop)

Sobre todo por THRILLER, todos los amantes de la música pop debemos estarle eternamente agradecidos a Michael Jackson. Pero como él era un hombre de extraordinario talento y generosidad, nos dejó muchas otras obras maestras, que todos hemos gozado y seguiremos gozando, porque los seres privilegiados como él dejan siempre detrás una herencia imperecedera, eterna, de la que todos podemos enriquecernos, sin necesitar otra cosa más que oídos y sentimientos.

Creo que ahora, que lo hemos perdido –desgraciada e irremediablemente–, es el momento de condenar y despreciar a tantos malvados que, por envidiar su grandeza musical, consiguieron que la vida de Michael Jackson fuera un calvario y él, una persona desdichada como pocas, cuando por su talento merecía toda la riqueza que obtuvo y toda la felicidad que mereció y le quitaron tantos mediocres y malvados, algunos de los cuales ahora, los muy falsos e hipócritas, fingen llorarlo con lágrimas de cocodrilo.

Le brindo desde aquí mi humilde homenaje a Michael Jackson, y ojalá exista ese palacio de justicia que llaman Cielo, donde se le haga precisamente eso: ¡justicia!

ENGAÑADOS

ENGAÑADOS

Su primo acababa de morir y él estaba herido. Paulatinamente las balas dejaron de silbar y la artillería cesó. El herido vio que se movían unos matorrales situados a menos de diez metros de distancia y, acto seguido, apareció una figura humana tambaleante, desarmada. No se le ocurrió dispararle aunque vestía el uniforme del ejército contrario. Se miraron ambos con toda la angustia y el horror del mundo reflejados en sus ojos. El soldado recién llegado tenía el pecho de su guerrera empapado en sangre. Movió los labios pero no llegó a emitir palabra alguna, pues repentinamente cayó al suelo quedando con la cabeza ladeada y los ojos sin vida fijos en él. El enorme odio que hasta aquel momento había mantenido el soldado sobreviviente contra sus enemigos desapareció de golpe al comprender que el desdichado muerto delante de él era su igual: un infeliz enviado al matadero; un infeliz al que habrían engañado también durante el periodo de entrenamiento con banderas, música, alegres canciones, arengas chauvinistas, rememoración de las grandes gestas bélicas nacionales del pasado, ensalzamiento de los héroes que habían ofrecido hasta su última gota de sangre generosamente para salvar a la «Patria» amenazada por unos poderosos enemigos que pretendían destruir su cultura milenaria y esclavizar a su pueblo.

-¡Pobre desgraciado! -logró balbucir rompiendo en sollozos.

LAS SABIDURÍAS DE MI ABUELO SILVINO

LAS SABIDURÍAS DE MI ABUELO SILVINO

-Esta noche voy a cazar un grillo ahí en los jardines de la placita, Andrés.

-¿Y para qué quieres tú un grillo, abuelo?

-Le haré una jaulita, lo colocaremos ahí en el balcón, y nos servirá de termómetro.

-Pero qué dices, abuelo, ¿has perdido la chaveta? -manifesté dirigiéndole una mirada guasona.

-Sin faltar, niño, que la ignorancia no es ningún mérito -me advirtió, severo-. Para que lo sepas, los grillos sirven para conocer gracias a sus vocecitas* la temperatura que hace.

Solté una carcajada, convencido de que este adorable anciano que tanta paciencia y ternura derrochó sobre mi insignificante persona, estaba de broma.

-¿Qué ocurre, abuelo? ¿Qué tú le preguntas a un grillo la temperatura que hace, y el grillo de contesta con unos cricrí que tú entiendes?

El desaprobó mi incredulidad, con un grave movimiento de cabeza.

-¡Ay, nieto, que tú no tienes más conocimientos que los que sacas de los libros! -lamentó-. Escucha, niño, que te estoy hablando muy en serio. Tengo comprobado que partiendo de la base de que setenta chirridos de grillo por minuto equivalen a quince grados de temperatura, pues a cada siete chirridos más se añade un grado y, a cada quince menos, se quita uno. ¿Te ha quedado claro?

-¿Y eso funciona, abuelo? -incrédulo y desconcertado.

-¡Es infalible!

-¿Y tú cómo sabes tú tanto de grillos, abuelo?

-Ya de chico me gustaron muchísimo los bichos. No tenía ni tres años cuando cogí una serpiente cerca de casa y corrí hacia mi madre, que estaba lavando ropa en el fregadero que teníamos en el patio, gritándole que había encontrado un palo que se movía. A la pobre casi la dio un infarto.

-Y a cualquiera no.

Quizás porque ya desde mi desorientada infancia las matemáticas nunca se me dieron bien, lo cierto es que nunca conseguí medir la temperatura por el sistema infalible de mi abuelo. Aunque también pudiera ser porque el ruidito ese machacón que ejecutan los grillos me ha atacado siempre los nervios y, cuando estoy nervioso, se me da mal contar.

*Quizás mi abuelo ignoraba -igual que yo-, que estos insectos no tienen vocecita, sino que el ruido característico suyo lo produce el macho al frotar el relieve acanalado que tiene en la parte inferior de una de sus alas delanteras contra el borde afilado de la otra.

HACIENDO FORTUNA CON UNA CINTA MÉTRICA

HACIENDO FORTUNA CON UNA CINTA MÉTRICA

Me contaron que en un pueblecito de Sicilia, un reputado vidente

aseguraba que él podía averiguar la virginidad, o falta de ella,

de las chicas solteras midiéndoles el cuello con una

cinta métrica. Él encontró a muy pocas

jóvenes con la virginidad perdida

y, ellas, agradecidas,

le hicieron rico.

GRI-GRI (talismán)

GRI-GRI

Talismanes que llevan continuamente colgados de sus cuellos ciertos

miembros de algunas comunidades del África Central,

y que creen les protege contra todo tipo de males,

incluido la muerte violenta. El gri-gri al que

conceden mayor preponderancia va

en una bolsita y lleva dentro

un pedazo disecado de

su cordón umbilical.